Washington | Efe
Senadores republicanos y demócratas se enfrentaron ayer por la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre los presos en la base estadounidense de Guantánamo y mostraron su preocupación sobre el futuro de la misma y los detenidos.
El Tribunal Supremo dio el jueves el mayor revés judicial al Gobierno desde el comienzo de la guerra contra el terrorismo, tras los atentados de 2001 en Estados Unidos, al declarar ilegales los tribunales militares especiales creados para juzgar a los presos en la base naval de Guantánamo (Cuba).
En los habituales espacios políticos dominicales de las distintas cadenas de televisión estadounidenses, los demócratas solicitaron una "revisión más amplia de si el presidente de Estados Unidos, George W.
Bush, ha sobrepasado sus poderes en época de guerra".
En su fallo, el Tribunal Supremo consideró que Bush se ha excedido en sus atribuciones en tiempos de guerra con la creación de los tribunales militares especiales.
En declaraciones al programa "Meet the press" (Ante la prensa) de la cadena estadounidense "NBC", el senador demócrata Charles Schumer acusó a la Casa Blanca de actuar "como si el poder de Bush fuera infinito y no debiera ser objeto de control por nadie".
En este sentido, Schumer anunció que había solicitado por carta al secretario de Justicia, Alberto Gonzales, "una revisión" del "resto de las arrogaciones de poder" que ha realizado Bush.
Schumer subrayó que no sólo habrá que seguir el análisis del problema (que se plantea con Guantánamo), "vamos a tener que mirar otros problemas, porque este fallo debilita distintas cosas que ha hecho el presidente".
Por su parte, el también demócrata Jack Reed subrayó que la decisión del Tribunal Supremo "ha abierto y plantea nuevos retos" a algunas de las medidas antiterroristas del ejecutivo.