Marinfield | EFE
El seleccionador de Portugal, Luiz Felipe Scolari, un estudioso de las tácticas militares, comenzó a preparar ayer el partido de semifinales contra Francia del próximo miércoles en Munich.
Una parte de los integrantes de la selección lusa volvió a entrenar en el césped del hotel en que se alojan en la localidad de Marienfeld, después de clasificarse el sábado, para las semifinales al eliminar a Inglaterra en la tanda de penaltis.
El entrenamiento fue suave y relajado. Scolari conversó antes con los jugadores para examinar el triunfo sobre Inglaterra y preparar el duelo contra los franceses, campeones mundiales en 1998.
"Vamos a jugar las semifinales y tenemos una posibilidad de ganar. Pero queremos ir paso a paso", dijo Scolari, que en 2002 condujo a Brasil a la conquista de su quinta Copa del Mundo.
Los titulares del equipo se sometieron después a una sesión de baño y masaje, mientras los que no se alinearon contra los ingleses desde el pitido inicial practicaron toques de balón.
Scolari sigue insistiendo en que sus jugadores tienen que mantener el "espíritu guerrero" que ha convertido a Portugal en una de las selecciones más aguerridas del torneo de Alemania, además de la gran sorpresa.
Golero de Portugal
Ricardo espera batir más récords
El portero titular de la selección portuguesa, Ricardo, pidió ayer poder llegar a la final de Berlín para establecer "un nuevo récord", después de que ante Inglaterra detuviese tres lanzamientos en la tanda de penaltis, algo que ningún guardameta había logrado antes que él en una Copa del Mundo.
El portero luso, que sólo ha sufrido un gol en todo el torneo, dijo que no será fácil superar a Francia, pues es una "gran selección y cada uno dará lo mejor de sí mismo".