La Paz | Anf
El Gobierno comprometió la provisión de gas a Argentina, mercado que requerirá entre 6,5 y 7 trillones de pies cúbicos (TCF) y cuyo volumen debe ser probado para canalizar el financiamiento de al menos 1.200 millones de dólares que necesitará el tendido de un nuevo gasoducto.
Tomando en cuenta las reservas que consumirá el mercado brasileño, por el contrato GSA y Cuiabá, la demanda interna y la añadida de Argentina, los actuales volúmenes totales de Bolivia certificados por una auditoría, pero que no son considerados por el Gobierno, de 18 TCF, están al límite para cumplir todos los contratos.
El contrato de compraventa YPFB-Petrobras consumirá 7,2 TCF durante los 20 años de compromiso, es decir, hasta 2019. Se calcula que Bolivia necesitará unos 3 TCF, Cuiabá 1 TCF y si Argentina necesita 7 TCF más, entonces las reservas certificadas, a pesar de la caída, llegan a un justísimo equilibrio de 18 TCF, volumen igual a las supuestas reservas probadas.
El país tiene reservas certificadas en cuatro bloques: Itaú, San Antonio, San Alberto y Margarita, pero deben ser desarrolladas para exportar mayor volumen a Argentina, que entre 2008 y 2009 incrementará la demanda hasta 16 millones de metros cúbicos por día (MCD).
El Gobierno avala que las reservas probadas "oficialmente" se mantengan en los 26,7 TCF, que fueron certificados al 31 de diciembre de 2004 por la consultora De Golyer and Mc Naughton, con la que se rescindió contrato.