Cordes exige un hospital y dejar de “peregrinar”
Los trabajadores de la Caja de Salud Cordes se declararon ayer en estado de emergencia y exigen la atención de un pliego petitorio de 11 puntos.
El sector denunció que la atención a los asegurados está en riesgo, debido a que los directores nacionales anularon la firma de la administradora de Cochabamba, Esther Aramayo, lo que obstaculizó la compra de medicamentos y servicios en otros hospitales.
“Estamos pidiendo la renuncia de Tatiana Pereira y Juan Pereira, directores nacionales de Cordes, que llevan más de 20 años en el cargo por no permitir la construcción de un hospital de tercer nivel y un policlínico propio en Quillacollo”, indicó un trabajador de salud.
Por su parte, un representante de los trabajadores, Marcelo Quiroz, señaló que el conflicto inició hace ocho meses y está afectando, incluso, en la cancelación de salarios.
En conferencia de prensa, los trabajadores informaron que la Caja Cordes dispone de 30 millones de dólares para emplazar un nosocomio en Cochabamba.
El dirigente de los fabriles, Mario Céspedes, advirtió que si en 48 horas no se atienden las demandas asumirán acciones, debido a que Cordes cuenta con 40 mil afiliados en el departamento, por lo que se debe priorizar la edificación del hospital para evitar que los asegurados continúen peregrinando por atención.


























