Distribuidor de la Perú se hizo en 20 meses y podrán pasar 4 mil vehículos/hora
Después de 20 meses de construcción, el nuevo distribuidor de las avenidas Blanco Galindo y Perú se entregará el martes 6 de enero y se prevé que marcará un hito en la infraestructura urbana del país.
La obra comenzó a construirse en abril de 2024 y es considerada una de las más complejas del municipio.
Fue diseñada para soportar un tránsito que supera los 4.000 vehículos por hora y para ordenar la circulación entre el eje troncal de la Blanco Galindo y las rutas que conectan con Quillacollo, según los datos de la Alcaldía de Cochabamba.
El proceso incluyó la ejecución de la estructura principal, que combina tres niveles compuesta por túneles subterráneos, vías a nivel y pasos elevados, además de accesos laterales que permitirán una circulación más ordenada.
También se ejecutó un sistema de drenaje profundo para evitar acumulaciones de agua durante la temporada de lluvias y se instalaron ductos para el tendido de fibra óptica y servicios complementarios. Los trabajos de excavación, cimentación y armado estructural se realizaron para asegurar la estabilidad.
Como parte de las medidas ambientales, se ejecutó el trasplante de los árboles ubicados en la rotonda y en las jardineras intervenidas.
Sin embargo, no todas las especies más antiguas sobrevivieron al proceso, debido a la complejidad del traslado, mientras que otras continúan en fase de adaptación.
Además, el proyecto incorpora un enfoque ecológico-urbano que contempla nuevas áreas de forestación, jardineras centrales y elementos paisajísticos que renovarán por completo la imagen del sector y podrán apreciarse en la inauguración.
Pruebas
En los últimos días, la construcción ingresó a su etapa final de verificación técnica. Se realizó una prueba de carga estática con tres volquetas de 30 toneladas que permanecieron durante 24 horas sobre el puente para comprobar su resistencia y comportamiento estructural. Paralelamente, se trabaja en la limpieza general, el perfilado de las áreas verdes, la instalación de señalización vertical y horizontal, y la implementación del sistema de iluminación.
Esta obra permitirá mejorar la circulación en la intersección, facilitando un tránsito más ordenado y reduciendo los puntos de conflicto que anteriormente provocaban embotellamientos y maniobras peligrosas.
La estructura fue realizada para responder al crecimiento vehicular de la zona y ofrecer una movilidad más fluida tanto para el transporte urbano como para los desplazamientos intermunicipales hacia Quillacollo, Vinto y el occidente del país.
























