EEUU pide a sus estados prepararse para distribuir vacuna contra Covid-19 antes de noviembre
Redacción Central |
La administración del presidente republicano Donald Trump ha instado a los estados de EEUU a prepararse para distribuir una posible vacuna contra el Covid-19 hacia el 1 de noviembre, informaron medios locales ayer, en la última señal de la carrera para entregar una vacuna hacia fin de año.
"Los CDC solicitan con urgencia su ayuda para agilizar las solicitudes para estas instalaciones de distribución", se lee en una carta de Robert Redfield, director de estos Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), citada por The Wall Street Journal.
La operativa completa podría darse para esa fecha, dos días antes de las elecciones presidenciales, en las que Trump busca un segundo mandato.
En tanto, el médico infectólogo Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas e integrante de la fuerza especial dedicada al Covid-19 de la Casa Blanca, aseguró que la vacuna será desarrollada antes de fines de 2020.
"Creo que para cuando lleguemos al final de este año calendario nos sentiremos cómodos de tener una vacuna segura y eficaz", indicó el doctor Fauci en una entrevista con "Today" de NBC News.
Añadió que en una serie de ensayos de vacunas, hay "datos suficientes para que uno se sienta realmente seguro de que es seguro y eficaz para el público estadounidense".
Fauci también advirtió sobre la próxima temporada de gripe en EEUU que agravará la pandemia. Para ayudar a evitar eso, dijo que el país debería concentrarse ahora en reducir la propagación del virus lo más rápido posible.
El Gobierno de EEUU confirmó que, debido a su ruptura con la Organización Mundial de la Salud (OMS), no planea formar parte de la plataforma creada por ese organismo internacional para garantizar un acceso global y en términos de igualdad a la vacuna o vacunas contra la Covid-19 que se desarrollen.
La Casa Blanca explicó a Efe que no tiene planes de participar en la plataforma, denominada Covax y con la que ya se han comprometido al menos 172 países, debido a sus diferencias con la OMS, organismo al que Washington acusa de estar "sesgado" a favor de China.
"Estados Unidos seguirá cooperando con nuestros aliados internacionales para asegurarnos de que derrotamos a este virus, pero no nos dejaremos constreñir por organizaciones multilaterales influidas por la corrupta OMS y por China", dijo a Efe Judd Deere, uno de los portavoces de la Casa Blanca.
La decisión puede dificultar que se cumpla el objetivo de la plataforma de la OMS, pensada para evitar que los países desarrollados que consigan una vacuna acaparen sus dosis y dejen a otras naciones más pobres sin unidades para inocular a sus ciudadanos más vulnerables.
La plataforma Covax busca garantizar un reparto equitativo de la vacuna al inocular primero a la población de alto riesgo en cada país, algo que muchos expertos consideran clave.
La Comisión Europea (CE) anunció este martes que aportará 400 millones de euros (478 millones de dólares) a la iniciativa, con la que ya se han comprometido potencias como Alemania, el Reino Unido y Japón, y países latinoamericanos como México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Venezuela y República Dominicana.
La decisión de Trump también podría cerrar la puerta a que EEUU consiga dosis de vacunas desarrolladas en otros países e incluidas en el portafolio de la plataforma Covax, en el caso de que ninguna de las candidatas que están en desarrollo en el país norteamericano sea viable.
Covax ya cuenta en su portafolio con nueve candidatas y, aunque eso incluye tres desarrolladas por farmacéuticas estadounidenses, muchos expertos creen que Washington se ha arriesgado demasiado porque podría haberse mantenido dentro de la plataforma al tiempo que negociaba individualmente con las farmacéuticas.
"Estados Unidos está jugándosela muchísimo con esta estrategia de ir por su cuenta", opinó un profesor de derecho relacionado con la salud global en la Universidad de Georgetown, Lawrence Gostin, en declaraciones al diario The Washington Post.
El anuncio llega dos meses después de que el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la retirada de EEUU de la OMS, que se hará efectiva en julio de 2021 a no ser que el candidato presidencial demócrata, Joe Biden, gane las elecciones de noviembre y detenga ese proceso.

























