Guerra en Ucrania: ¿qué es la peligrosa gangrena gaseosa?
En el frente, cada vez más soldados ucranianos enferman de gangrena gaseosa. La infección, mortal en el pasado, fue común en la Primera Guerra Mundial. ¿Está regresando una enfermedad que Europa consideraba erradicada?
Hombres y mujeres soldados que permanecen heridos durante largo tiempo, esperando ayuda para ser evacuados y recibir atención médica urgente: están amenazados por una enfermedad peligrosa que comienza en un sector de tejido muerto y provoca burbujas de gas bajo la piel.
Lo que podría parecer un relato de horror de guerras pasadas está ocurriendo hoy en Ucrania. Según un reportaje del diario británico The Telegraph, en la zona del frente se estaría propagando la infección conocida como gangrena gaseosa.
"Sobre la gangrena gaseosa se aprende en la escuela, pero ahora la estamos viendo en Ucrania porque los heridos no reciben la atención adecuada”, explicó Alex, un paramédico voluntario que trabaja en la zona de Zaporiyia, citado por el periódico. "Llegan personas al hospital que llevan semanas heridas y que han permanecido en salas subterráneas de estabilización médica, donde apenas lograban mantenerlas con vida”.
No ha sido posible verificar de manera independiente si realmente se trata de un brote de gangrena gaseosa entre las tropas ucranianas. Pero de algo no queda duda: la línea del frente es muy difícil de alcanzar debido a los frecuentes ataques de drones rusos. Los suministros a menudo no llegan o lo hacen con un gran retraso. Hombres y mujeres soldados recién incorporados deben caminar kilómetros antes de llegar a la zona de combate… y allí es donde los heridos siguen esperando ayuda.
Qué causa la gangrena gaseosa?
La infección tóxica destruye el tejido muscular a gran velocidad. La gangrena gaseosa es causada por clostridios, bacterias que se encuentran en la naturaleza, por ejemplo, en el suelo, e incluso en el intestino humano.
Las bacterias Clostridium no siempre son patógenas. Se vuelven peligrosas cuando penetran en un tejido donde hay falta de oxígeno, algo que ocurre en heridas profundas y complejas. El tejido muerto o necrótico impide la cicatrización, y es allí donde las bacterias se multiplican.
La infección se propaga rápidamente en condiciones como las que hay en las trincheras, donde abundan las heridas y la higiene es muy deficiente.
Para las personas afectadas, la gangrena gaseosa es extremadamente dolorosa. Bajo la piel se forman burbujas de gas que pueden sentirse al tacto y que producen un crujido característico. El músculo afectado adquiere una coloración gris rojiza y se hincha. Con la infección puede producirse una septicemia o infección generalizada: el pulso se acelera, se producen alteraciones circulatorias y respiratorias y, finalmente, insuficiencia multiorgánica.
Cuando la gangrena gaseosa ya se ha manifestado, ni siquiera el tratamiento hospitalario garantiza la recuperación. Sin atención médica, a menudo por evacuaciones tardías, la mortalidad es casi del 100 %.
¿Cómo se trata la gangrena gaseosa?
El tejido afectado debe extirparse quirúrgicamente, en el mejor de los casos, lo antes posible. Además, deben administrarse antibióticos potentes por vía intravenosa. Para determinar cuáles son los más eficaces para cada paciente, se cultivan microbios y se analizan posibles resistencias.
Estos pasos requieren condiciones quirúrgicas completamente higiénicas y solo pueden realizarse en clínicas con laboratorios. No en salas improvisadas dentro de refugios antiaéreos. Allí pueden almacenarse algunos antibióticos, pero si existe resistencia bacteriana, no hay alternativas disponibles.





























