EEUU sanciona a Irán y Venezuela por el comercio de drones y presiona más a Maduro
Estados Unidos anunció ayer nuevas sanciones contra Irán y Venezuela por el comercio de drones entre los dos países, una medida que llega cuando Washington intensifica su presión sobre el presidente venezolano, Nicolás Maduro.
El Departamento de Tesoro estadounidense sancionó a 10 individuos y organizaciones de Venezuela e Irán por la compra de drones de diseño iraní y los esfuerzos para adquirir sustancias químicas para misiles balísticos, entre otras cuestiones.
Entre los entes sancionados está la venezolana Empresa Aeronáutica Nacional (Eansa) y su presidente, José Jesús Urdaneta. Según Washington, Eansa “se encarga del mantenimiento y la supervisión del ensamblaje” en Venezuela de los drones Mohajer de la empresa estatal de defensa iraní Qods Aviation Industries (QAI), con la que mantiene negocios desde 2006.
También ha contribuido a la venta por “valor de millones de dólares a Venezuela” de vehículos aéreos no tripulados de la serie Mohajer-6, un dron de combate con capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento fabricado por QAI.
“Amenaza intereses de EE UU”
Las nuevas sanciones bloquean todos los bienes en EE UU de los afectados y prohíben a ciudadanos estadounidenses cualquier transacción con ellos.
“La continua provisión de armas convencionales de Irán a Caracas es una amenaza a los intereses de Estados Unidos en nuestra región”, dijo Thomas Piggot, portavoz del Departamento de Estado, en otro comunicado.
En plena escalada de tensiones, Washington aumenta el cerco contra los socios militares del Gobierno de Nicolás Maduro.
En las últimas semanas, el Tesoro también sancionó nueve buques petroleros que son parte de la flota fantasma que sirve al comercio de crudo de países vetados por Washington como Venezuela , Rusia e Irán, lo que ha supuesto un golpe directo contra los ingresos del régimen venezolano que vive principalmente de la exportación de petróleo.
En el conflicto geopolítico, Venezuela retiene como aliados leales a Rusia a Irán, quienes han sido también sus principales proveedores en armamento y con los que -con grandes atrasos e interrupciones- ha desarrollado programas para la fabricación de drones y de fusiles Kalashnikov.

























