Usted y el 2016
Un año equivale a 12 meses, o si así lo prefiere a poco más de 52 semanas o 365 días, o quizás a 8.760 horas o 525.600 minutos; en todo este tiempo muchas situaciones van presentándose a lo largo de días que se nos hacen infinitos cuando el trabajo nos agobia y que tienen la misma duración de aquellos que se hacen cortos cuando estamos con los seres amados. Se va el 2015 y se va con muchas cosas, con malos momentos que nos sirven ahora como experiencia y con buenos ratos que son nuestros tesoros convertidos en recuerdos.
En el mismo año que ahora termina, tuvimos que digerir muchas noticias, algunas buenas y otras malas: vimos el escándalo en el Fondo Indígena y con ello se quebró el discurso de transparencia gubernamental, lloramos con el recuerdo del lago Poopó, nos alegró el acuerdo por al cambio climático en París en cuya misma torre buscamos amparo ante los atentados terroristas que nos recordaron que el mundo sigue loco, vimos al chavismo perder en las elecciones y presenciamos como una gran sombra se apoderó de los Gobiernos populistas de la región. Nos dolieron las matanzas en diferentes lugares del mundo, nos decepcionó la justicia en Bolivia al ver un video en el cual un juez pedía dinero por favores, nuevamente vimos nuestras calles inundadas ante las lluvias y también desconfiamos de los puentes de la urbe ante el colapso de una de estas estructuras. El Defensor del Pueblo nos ratificó en un reciente informe que en la Policía Nacional nadie confía, la literatura boliviana destacó a nivel internacional, el Gobierno nuevamente lanzó sus redes para eternizar su gestión en el poder, el Presidente viajó a los países capitalistas reconociendo implícitamente la necesidad del sector privado en todo desarrollo, Carlos Mesa y el equipo por el Mar se lucieron en el ámbito diplomático demostrando que lo técnico es más importante que lo político, el petróleo siguió amenazante un descenso que complica la economía, el pueblo le dijo No a los estatutos autonómicos impulsados por el oficialismo en una respuesta negativa para el Gobierno más que para el proceso autonómico en sí.
La UMSS se complicó en una política interna que ha dejado profundas heridas y que no hace otra cosa que recordarnos que lo académico debiera ser lo más importante en una universidad y que lo político debiera de erradicarse, la llegada del Papa llenó de esperanzas muchos corazones, el proyecto del Batán se complejizó infinitamente, y el mundo entero se deleitó con el estreno de la séptima película de Star Wars.
Y así fue el 2015, un mar de temas, algunos favorables y otros no; pero más allá de estos complejos panoramas ¿qué debemos esperar el 2016? En todos estos días y semanas y horas, ha existido un factor permanente en el cual debemos confiar para empezar un nuevo año: usted. Y es que es en usted que radica la posibilidad de ver el año 2016 como 365 días de oportunidades en vez de simplemente esperar un futuro incierto
El autor es abogado.
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