El río Rocha de hoy
En cada aniversario de Cochabamba se muestran imágenes de lo que otrora fue el río Rocha que atraviesa la ciudad. Fue el balneario natural de los cochabambinos, donde corrían aguas limpias, sin contaminación, por un lecho libre de basura. Hoy se ha convertido en un basurero gigante y la poca agua que fluye, fétida e inmunda, presenta alarmantes índices de contaminación.
El río Rocha agoniza gradualmente como resultado de la acción destructiva de los compuestos orgánicos e inorgánicos lanzados diariamente, así como por los desechos de una población que ha crecido en progresión geométrica. Cochabamba desde hace unos años no tiene proyectos estrella, la ciudad ha quedado postergada; hoy se construye un ferrocarril ¿será para colocarnos al rango de ciudad moderna?
El tren metropolitano, a mi parecer, no es de suma urgencia por el momento; hoy se puede reemplazar los vetustos micros por buses mucho más modernos como los hay en otros países, así se dará buena atención, comodidad y seguridad a los pasajeros.
Hay prioridades de urgencia que requiere la ciudad con esa cifra astronómica se estaría solucionando muchos proyectos, la construcción de un megahospital y no ver a diario el sufrimiento de muchos enfermos que tienen que hacer cola desde las seis de la mañana para ser atendidos (lo digo con sutil ironía); un hospital para los niños con cáncer y para los niños quemados. ¿Por qué, de una buena vez, no construir también una cárcel modelo y no ver cómo encima del techo de la cárcel San Sebastián están improvisadas celdas con el peligro de caerse?
Ciudadana cochabambina

















