¿Qué sucede con el Silala?
Recientemente el Ministerio de Relaciones Exteriores del país emitió un comunicado en el cual se oficializa que, durante la gestión de Morales, en la contramemoria boliviana se admitió que una parte de las aguas del Silala fluye de manera natural hacia territorio chileno.
Lamentablemente este pronunciamiento causó repercusiones y fue el presidente Piñera quien celebró que Bolivia haya reconocido ante la Corte de la Haya la tesis chilena. Personalmente considero que ha sido una medida altamente comprometedora y desproporcional al manejo de las relaciones exteriores, dañando considerablemente la imagen del país, ya que además este contraviene a la normativa de la Corte acorde los principios de reserva.
Si bien la canciller Longaric heredó todo un cúmulo de execrables gestiones diplomáticas, y está tratando de mejorar las mismas, no veo coherente que se haya ventilado al mundo una situación de tan delicado tratamiento, imagino que la Canciller y equipo vislumbraron una derrota anticipada, viendo por conveniente dejar en claro los grados de culpabilidad. Meditando sobre el asunto no he podido encontrar otro justificativo.
Lastimosamente no aprendemos de nuestros errores, ni teniendo como antecedente que esta demanda ha sido fruto de un mensaje imprudente por parte del expresidente Morales, quien anunció demandar a Chile por el Silala. Sin embargo, el país vecino apresuró las gestiones y al final resultamos ser los demandados con una demanda maciza, planteada con elementos técnicos hidrológicos fundamentados en la ley de la gravedad, exigiendo adicionalmente a Bolivia cuidar de las aguas y que las mismas lleguen a su territorio sin contaminación alguna.
Ingresando a la médula jurídica de la controversia, el proceso se encuentra en un cuarto intermedio, la siguiente instancia reside en la de los alegatos orales. No obstante, desde ahora, muchos especialistas señalan que la Corte verá por conveniente no instalarla y proceder directamente con la emisión del fallo, hecho que personalmente no lo veo tan así, lo veo como una circunstancia incierta, ya que la Corte actúa muchas veces con determinaciones que dejan novedad para la jurisprudencia internacional.
De todo esto, preocupa que aún no hayamos podido fortificar políticas de Estado en torno a temas de histórico tratamiento, menos tener una línea compacta en el manejo de las relaciones exteriores, el comunicado del Ministerio es el claro ejemplo de que seguimos naufragando en la materia, sin medir el daño inconmensurable que se le está haciendo al país.
El autor es abogado
Columnas de SERGIO GONZALO GUZMÁN


















