Dejemos de quejarnos

Columna
Publicado el 04/07/2020

La mayoría de personas nos quejamos de todo, pero nos acobardamos a la hora de actuar. Asumo que es un asunto cultural. Sólo demandamos. Queremos que el mundo cambie, pero nos negamos a dar el ejemplo siendo parte de ese cambio.

Desde cada trinchera, que por lo general es de confort y cero riesgos, todo lo sacrificamos en la pira sagrada de la queja. Erróneamente siempre esperamos que otros lo hagan y pocas veces orientamos nuestros pasos por la senda de la acción a favor de un cambio que favorezca a todos y todas. Mientras tanto los problemas estructurales de nuestra sociedad se profundizan.

Ejemplos hay en abundancia. Hablamos de la situación penitenciaria y, probablemente, no hemos pisado un recinto carcelario en nuestra vida. Criticamos a jueces y fiscales, pero jamás hemos tenido un proceso judicial y –en el caso de los abogados– no desarrollamos un litigio ético. Despotricamos de la realidad universitaria (que es de crisis) pero, pese a tener un perfil idóneo, nos negamos a ser parte de un proceso que renueve su estamento docente. Pregonamos y mostramos como nuestra la bandera de la solidaridad, pero exhibimos –sin miramientos– nuestras vanidades; pese a que en el tiempo que vivimos hay más humanos que sufren enfermedad hambre y frío. Mientras somos parte de la función pública renunciamos a nuestra libertad de expresión y opinión, pero la recobramos cuando somos despedidos. Por nuestro anclaje ideológico solemos ser críticos acérrimos con cualquier Gobierno de turno, pero mudos ciegos y sordos con nuestros partidarios a nivel pueblo, país y en el mundo.

Nuestra incoherencia es tanta que mostramos como culpables a personas que lo dan todo para construir un genuino punto de partida para cambiar sus países y exoneramos y santificamos a sujetos que hasta su historia han intentado robar a nuestros pueblos.

En esta línea de reflexión, y sin el ánimo de defender u ofender a nadie, es chocante ver cómo hay gente que, desde el inicio de la crisis sanitaria, se esfuerza tanto en atribuir a sus actuales autoridades, la responsabilidad por lo que ocurre. ¿Acaso quieren hacernos creer que los servicios públicos del Estado, en nuestros países, no llevan consigo problemas estructurales desatendidos históricamente? ¿Esperan que ignoremos que el servicio de salud es uno de los ámbitos más ninguneados de las últimas décadas por los Gobiernos? ¿No es verificable acaso que la capacidad de cobertura del servicio de salud, incluso la “normalidad”, siempre fue ineficiente e insuficiente? ¿Nos cuesta tanto reconocer y aceptar que –en general– nuestro mundo no estaba preparado para una situación como la que hoy vivimos? ¿No es cierto acaso que nos hicimos de la “vista gorda” frente al estado de los servicios de salud en nuestros países y que recién hoy valoramos su prioridad? ¿Ignoramos la idiosincrasia de nuestra sociedad sobre el cumplimiento de reglas? ¿Desconocemos que seguimos siendo un país mayoritariamente informal y marcado por la inequidad y falta de oportunidades?

Me pregunto si alguna vez, aquellos y aquellas que hoy tanto critican, han tenido algún espíritu crítico de su propio papel en la sociedad y en su relación con el Estado; sobre todo si trabajaron en él. También si son conscientes de que, por más que no lo quieran aceptar, hay una corresponsabilidad frente a cada problema que aqueja a nuestra sociedad.

Estoy entre quiénes alientan y defienden los derechos y libertades, de expresión y opinión por ejemplo, pero es inevitable guardar silencio cuando lo que se dice no es coherente con la conducta pública de quién los emite. Necesitamos además de coherencia ser doblemente autocríticos. Este tiempo –en el que estamos llamados a dar lo mejor de cada persona– lo exige.

Tenemos demasiados problemas y pueden ser menos si abandonamos el lastre de criticar por todo y nada. Centremos nuestros aportes en reconstruir nuestra clase política y con ella (hablo de un proceso social) el Estado y la economía. Criticar con acierto, por ejemplo, en todo tiempo, es atacar aquellas relaciones que según el historiador peruano Daniel Parodi implican “la permuta del bien común por fortunas individuales o corporativas mal habidas” o las que tienen que ver con “arrebatar el control de las grandes decisiones nacionales a quienes han convertido nuestros recursos en la oportunidad de amasar enormes fortunas particulares”.

La queja si no es acompañada de acción no sirve, se convierte en el pasatiempo de los incapaces.

 

El autor es abogado

Columnas de EDDIE CÓNDOR CHUQUIRUNA

23/07/2020
En este tiempo, es insostenible hablar de democracia representativa sin la existencia y la actuación de los denominados partidos políticos. Tampoco es...
04/07/2020
La mayoría de personas nos quejamos de todo, pero nos acobardamos a la hora de actuar. Asumo que es un asunto cultural. Sólo demandamos. Queremos que el...
11/06/2020
Quien promueve o practica alguna forma de discriminación arrastra la más vil de las degeneraciones humanas. En ese entendido, la lucha contra la...
14/05/2020
La corrupción, en cualquier período y latitud, para operar y prosperar se alimenta de tiempos de crisis. Si esta crisis es estructural, como ocurre en...
07/05/2020
Hoy nuestra humanidad tiene otra oportunidad para reparar sus errores, que ojalá no la desperdiciemos. Si sigue siendo egoísta, mentirosa, maltratadora de la...

Más en Puntos de Vista

CIUDADANO X
EMILIO MARTÍNEZ CARDONA
31/12/2025
BITÁCORA DEL BÚHO
RUDDY ORELLANA V.
31/12/2025
VUELTA
HERNÁN TERRAZAS E.
30/12/2025
ÁGORA REPUBLICANA
CARLOS HUGO MOLINA
30/12/2025
En Portada
Este miércoles 31 de diciembre, la Central Obrera Boliviana (COB) realizó su décimo día de protestas con una marcha en el centro paceño.
El Consejo de la División Profesional determinó este miércoles rechazar la ampliación del número de equipos para la próxima temporada y mantener el actual...

Se acaba el año y el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara no han mostrado señales de cercanía. Es más, en pasados días, Lara se declaró...
La Central Obrera Boliviana (COB) y sectores aliados radicalizan las marchas en rechazo al Decreto Supremo 5503 y suman piquetes de huelga de hambre.
Mientras la mayoría de los países aún contaban las últimas horas del 31 de diciembre de 2025, una región remota del océano Pacífico inauguró oficialmente el...
Luego de 18 meses de detención preventiva en la cárcel de San Pedro en La Paz, la Justicia le otorgó detención domiciliaria al activista Fernando Hamdan, que...

Actualidad
La Alcaldía de Cochabamba, a través de la Dirección de Medio Ambiente y el Centro de Atención y Derivación de Fauna...
Se acaba el año y el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara no han mostrado señales de cercanía. Es más...
El Gobierno informó que durante el feriado largo de Navidad se logró al menos 390 millones de bolivianos de movimiento...
La aeronave Airbus A330-200, con matrícula CP-3214, de Boliviana de Aviación (BoA) volvió al país la madrugada de este...

Deportes
El Consejo de la División Profesional determinó este miércoles rechazar la ampliación del número de equipos para la...
El exfutbolista brasileño Roberto Carlos da Silva Rocha permanece bajo observación médica en un hospital de San Pablo,...
Ejecutivos de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) y dirigentes de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF...
Wilstermann continúa en manos del Consejo de la División Profesional que será la que se pronuncie este miércoles 31 de...

Tendencias
El cosmobiólogo Ramsés presentó a Urgente.bo sus predicciones para los doce signos zodiacales para el 2026. Predijo una...

Doble Click
El panorama cinematográfico del 2026 muestra un claro cambio de rumbo. Los estudios apuestan nuevamente por el cine de...
Éric Ciotti, líder de la Unión de la Derecha por la República (UDR), llamó ayer lunes 29 de diciembre a Emmanuel Macron...
Saymon y los cochalitos, Explosión Cumbiera, C4, Llajtaimanta, Yuri Mijail y Nueva Proyección, además de Henry...
Brigitte Bardot, símbolo del cine francés, “una actriz y cantante de renombre mundial”  falleció a los 91 años en La...