San Juan y el medioambiente
Cochabamba tiene esta noche un gran compromiso con el cuidado del medioambiente y continuar con la tendencia de los últimos años de reducir las quemas y la contaminación atmosférica. La premisa es pasar la noche “más fría del año” sin las tradicionales fogatas del pasado y optar por otras alternativas.
En 2024, el comportamiento de la ciudadanía que redujo el encendido de fogatas y el uso de los juegos pirotécnicos permitió disminuir la contaminación atmosférica. Las concentraciones e partículas de carbón y otras sustancias disminuyeron en más del 20% respecto del mismo día de 2023.
Las autoridades buscan reducir al mínimo la contaminación ambiental en San Juan, lo que es difícil pues estamos ya en invierno y sus bajas temperaturas provocan un fenómeno denominado inversión térmica, es decir que la capa de aire frío en las alturas tiende a bajar, impide que se disipe el aire repleto de humo que está encima de la ciudad y la contaminación atmosférica permanece más tiempo.
En la ciudad de Cochabamba, las quemas y el uso de juegos pirotécnicos están restringidos y sancionados por la Ordenanza Municipal No. 4210/2011. La normativa faculta, además, a la Intendencia Municipal a retirar de la venta los fuegos artificiales, desde las estrellitas hasta las bengalas, debido a que son fuentes que deterioran la calidad del aire. Y también se pueden aplicar otras sanciones, como las multas pecuniarias, principalmente, a los que encienden fogatas.
La Dirección de Medio Ambiente del municipio activó, desde comienzos de junio, mecanismos para evitar más contaminación. “Instamos a los comerciantes a no arriesgarse a perder su mercadería”, advirtió el director de Medio Ambiente, Elvis Gutiérrez, cuando anunció que los controles serán permanentes para que Cochabamba no amanezca el 24 de junio con su atmósfera más contaminada.
El gran desafío es que las acciones que se realizan en la ciudad se repliquen en todos los municipios del eje metropolitano, desde Sacaba hasta Sipe Sipe, debido a que la contaminación que se genera en cada rincón de la región afecta a todos, porque el humo y el hollín se expanden.
Otra razón para dejar de utilizar las bengalas y todo tipo de pirotecnia, que de alguna manera se usan para reemplazar las fogatas en San Juan, es la salud de las mascotas que sufren con las explosiones.
Además, la contaminación por el humo de las quemas y de los juegos pirotécnicos perjudica la salud de las personas más vulnerables: niños, mayores de 60 años y enfermos de las vías respiratorias
El tiempo nos ha demostrado que se puede tener un San Juan sin contaminación y que al día siguiente se puede tener un cielo limpio y respirar un aire de buena o calidad regular. Las autoridades harán su parte, pero el desafío es personal, cada uno tiene en sus manos el poner su granito de arena para tener un aire menos envenenado.


















