Planes para Cochabamba
La carrera electoral ha reactivado la agenda de Cochabamba que incluye todos los planes que buscan convertir al departamento en un lugar más habitable, más productivo, más dinámico, más moderno y con mayor seguridad hídrica. Esa visión se ha convertido en el centro de las promesas electorales; pero también en las principales demandas de los diferentes actores que han generado espacios para la discusión y el debate de las propuestas de los candidatos a presidente, a senadores y diputados.
Cochabamba, como el resto del país, está en un momento crucial de su historia, además de que este año se conmemora el bicentenario de Bolivia.
En las últimas décadas se han logrado importantes avances en la cobertura de servicios básicos, red vial, proyectos productivos y sociales; pero también se ha visto una inacción en la última gestión legislativa que priorizó la agenda política y no la regional.
Una muestra de la postergación regional es el Proyecto Múltiple Misicuni, que después de la conclusión de la segunda fase, en 2017, que marcó la puesta en marcha del complejo y la represa no ha tenido avances concretos en la ejecución de la tercera fase. ¿Qué se hizo desde la Brigada de Asambleístas de Cochabamba?, ¿qué pasó con los cambios en la gerencia de la Empresa Misicuni? ¿cómo se gestiona el pago de la deuda de Misicuni a la Gobernación? y ¿qué avances se tienen en el diseño y financiamiento de la tercera fase del megaproyecto?
Los candidatos que aspiran a llegar a la presidencia, y a la Asamblea han vuelto a proponer la conclusión de Misicuni. Eso es importante para las futuras generaciones, pues con la segunda fase sólo se garantiza la provisión de agua hasta 2050.
Terminar el proyecto requiere de una importante inversión; pero también es necesario trabajar en la socialización y acuerdos con las comunidades donde se hallan los ríos que se necesitan para captar el agua.
Otro de los planes que nuevamente encuentra espacio en la agenda local es el de riego para el valle alto de Cochabamba.
Más de un candidato propone leyes y generar proyectos para hacer realidad los proyectos de agua para producir en el valle alto, que en el pasado contribuyó a que Cochabamba sea el granero de Bolivia, pero ahora se ve afectado por sequías prolongadas, la urbanización y el avasallamiento de las tierras agrícolas.
También ha despertado con fuerza el plan para hacer de Cochabamba una región industrial. La Cámara de Industria Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM) ha colocado este plan en el centro de sus conversatorios con los principales candidatos. Además, han retomado el plan de la carretera al Beni y el impulso productivo para la zona del trópico.
Es alentador que la visión de una Cochabamba productiva y con oportunidades para todos esté nuevamente en la agenda de quiénes tomarán las decisiones.


















