Los hidrocarburos y la importancia de Tariquía
En medio de la emergencia económica que sufre el país por la escasez de combustibles y de divisas, en Tarija se reactiva el conflicto socioambiental de la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquía, por el ingreso de la empresa petrolera contratada para trabajar en el proyecto hidrocarburífero DMO-X3.
¿Qué dice la empresa operadora? “Petrobras Bolivia tiene un contrato de servicios petroleros firmado con YPFB, aprobado por ley, para la exploración y explotación del Área de San Telmo Norte, donde se encuentra el proyecto DMO-X3, que está localizado fuera de la Reserva de flora y fauna de Tariquía”.
El Comité Cívico de Tarija ha pedido que el presidente Rodrigo Paz envíe al presidente de YPFB a explicar el alcance el proyecto DMO-X3. Además, la asamblea de esa entidad determinó que “Tariquía no se toca; se defiende”, porque es el “pulmón” de Tarija.
El conflicto por las actividades petroleras en esta zona no es reciente, sino que comenzó en 2018 y 2019 cuando se comenzaron las gestiones para la exploración petrolera. A partir de entonces creció la tensión entre los defensores de la reserva, las petroleras transnacionales y el Gobierno.
Ante esa situación, Petrobras Bolivia sostiene que cuente con la Licencia Ambiental del proyecto, otorgada en julio de 2025 y que incluyó la realización de la Consulta Pública en enero de 2025 en el municipio de Entre Ríos y en la comunidad de Saicán, en el departamento de Tarija.
Sin embargo, los defensores de la reserva cuestionan la validez de la Consulta Pública y aseguran que se hizo de manera selectiva con sectores afines al proyecto petrolero.
¿Qué importancia tiene la reserva? El lugar, en Tarija, fronterizo con Argentina, no es sólo un patrimonio natural con una gran diversidad de árboles y un paisaje de serranías, sino que es un ecosistema vital que regula el ciclo del agua en Tarija.
El conflicto se reactivó el 5 de enero con el ingreso de un convoy de 13 vehículos de las empresas y la Policía y por el proceso penal que se inició contra 17 personas por impedir las actividades petroleras.
El desarrollo del proyecto vuelve a poner sobre la balanza la necesidad de contar con ingresos económicos para el país y la importancia de conservar la naturaleza en medio de la crisis climática que golpea al mundo.
La problemática de Tariquía vuelve a mostrar que Bolivia aún no ha logrado encontrar la fórmula para aprovechar sus recursos hidrocarburíferos y, al mismo tiempo conservar su naturaleza, en este caso la reserva natural de Tarija, la última zona conservada del bosque tucumano-boliviano y esencial para el suministro de agua y la biodiversidad.

















