Hablemos con adolescentes de los embarazos no deseados
Muchos adolescentes enfrentan una realidad que puede cambiar sus vidas de manera abrupta: un embarazo no deseado.
En la gestión 2024 se registraron en el sistema de salud (SNIS) 26.971 niñas y adolescentes embarazadas en todo el país es decir en promedio 74 embarazos por día.; los departamentos con mayor número de esos casos son Santa Cruz (9.575), La Paz (4.639) y Cochabamba (4.328).
Esos datos no son solo cifras estadísticas, sino historias de adolescentes que muchas veces ven interrumpidos su educación, sus sueños y sus oportunidades. Por ello, las unidades educativas son en el lugar clave para hablar de este tema y brindar herramientas que permitan tomar decisiones para su futuro.
Es importante, brindar información clara a ambos sexos, sin tabúes ni prejuicios, sobre sexualidad y salud reproductiva; comprende la importancia del consentimiento sexual.
Con la información brindada se fortalece la autoestima, toman conciencia de la corresponsabilidad de un eventual embarazo, desarrolla habilidades para enfrentar la presión de grupo, resuelve conflictos dialogando, establece la comunicación en la familia, aprende a poner límites, mide riesgos y reflexiona antes de actuar.
Es vital en la adolescencia construir un proyecto de vida, con el apoyo de profesoras y profesores, grupo de amigos y amigas para alcanzar la independencia económica de su familia y tener los conocimientos para evitar un embarazo no planificado que puede obstaculizar sus planes.
El 2025, ciento cincuenta profesores/as y ciento cincuenta líderes juveniles se formaron con la metodología del Instituto para el Desarrollo Humano – Bolivia, actualmente las profesoras/es escuchan, acompañan a sus alumnos/as, abren espacios seguros de diálogo y confidencialidad.
Los líderes juveniles capacitados son referentes pares, compañeros que demuestran que es posible tomar decisiones diferentes, retrasar la maternidad o la paternidad, priorizar un proyecto de vida, disfrutar de la vida, de la familia, los amigos y amigas.
Los líderes organizan sesiones informativas, video-debates, elaboran juegos y obras de teatro, todo con la finalidad de comunicar sobre el tema a sus compañeros y también a madres y padres de familia de diferentes unidades educativas.
Durante los últimos tres años de implementación del proyecto se logró informar a más de 10.000 adolescentes y 2.500 madres y padres de familia. Los resultados más evidentes son la reducción de embarazos adolescentes en varias unidades educativas de Cochabamba en las que trabajamos junto a las Dirección Departamental de Educación; asimismo, se evidenció que las y los estudiantes hablan con mayor naturalidad sobre sexualidad, se sienten más informados y se animan a buscar servicios de salud sin temor o timidez.
También se evidenciaron cambios muy importantes en los líderes juveniles, como el caso de Nicole, quien indica “Desde que fui al taller de prevención de embarazo adolescente, mi vida cambió. Aprendí a expresarme mejor con mis compañeros; mis amigas y chicas de otros cursos incluso se acercan a pedirme consejos sobre métodos anticonceptivos, y me encanta apoyarlas”.
Asimismo, hay cambios en los profesores, como el caso de la profesora Sandra Eugenia quien indica que: “Ser parte de este programa me ha ayudado a trabajar el tema con los estudiantes. Hablar de la posibilidad de embarazo en los adolescentes es prioritario para que los jóvenes no trunquen su futuro; mis estudiantes me hacen preguntas sobre métodos anticonceptivos, la pastilla del día después… Me siento más capacitada para guiarlos”.
Con estas experiencias, consideramos que las unidades educativas, son lugares claves para abordar temas que afectan a la mayoría de nuestros adolescentes y jóvenes; son espacios donde encuentran respuestas que dan seguridad, sobre las relaciones sexuales, el embarazo en la adolescencia y sus consecuencias para la pareja.
La prevención del embarazo adolescente no es tarea solamente de sola la institución pública. Es un compromiso que involucra a madres y padres de familia, profesores, estudiantes y autoridades educativas.
En Cochabamba, se la realiza con la participación de profesores y líderes juveniles formados por el IpDH con el apoyo de la Dirección Departamental de Educación de Cochabamba. Observamos que es posible cambiar actitudes con la información brindada y modificar comportamientos de riesgo.
Cada adolescente debe decidir conscientemente en que momento es el adecuado para ser madre o padre, y, sobre todo, tener la libertad de construir su propio camino con responsabilidad.
Consciente de esta necesidad, el Instituto para el Desarrollo Humano (IpDH) como sociedad civil, junto a la Dirección Departamental de Educación de Cochabamba, impulsan desde hace tres años un programa de formación para profesores y líderes juveniles.
La autora es facilitadora del Programa Prevención del Instituto para el Desarrollo Humano - Bolivia
Columnas de DANIA JARRO MENA

















