Cuidar la laguna de Quenamari
El voraz incendio que el último fin de semana arrasó la vegetación nativa, totora y otros juncos, de la laguna de Quenamari o Albarrancho un sitio rico en fauna y flora diversas, evidencia las amenazas que estos espacios naturales enfrentan, sobre todo, por el avance de la mancha urbana y la presión de los avasalladores que destruye el hábitat de aves y peces.
Su ubicación, en el extremo sur de la ciudad, demoró la atención. Sin embargo, lo que más complicó el control de las llamas fue que el fuego comenzó en medio de la laguna, un lugar de difícil acceso lo que impidió que los bomberos y voluntarios lleguen al punto crítico para extinguir el incendio.
Por ello, es inevitable preguntar: ¿Qué pasó en Quenamari?, ¿quién inició el incendio?, ¿qué intenciones tienen los que lo hicieron? Además, ¿qué hace la Dirección de Medio Ambiente de la Alcaldía de Cochabamba para proteger este lugar vital para aves acuáticas migrantes y residentes que habitan en ese espacio?
Se necesitaron más de cuatro horas para sofocar el incendio, pero el daño ya estaba hecho, una parte de la vegetación de la laguna se quemó y las aves se quedaron sin espacio para anidar.
El incendio forestal en la laguna de Quenamari “fue provocado de alguna manera”, denunció el SAR Bolivia.
Este atentado no puede quedar impune, sino que debe ser investigado y sus responsables sancionados. Y el Concejo Municipal de Cercado tendría fiscalizar la acción del Ejecutivo y exigir un plan de protección para la laguna de Quenamari.
Este sitio es una de los que cuenta con más diversidad biodiversidad en el valle de Cochabamba con 132 especies de aves registradas en 2014, la mayor en comparación a otras lagunas como Alalay, donde hay 37 en la actualidad, de acuerdo con los archivos de prensa.
Entre las aves hay patos que anidan en los totorales, garzas, cigüeñuelas y playeritos. También búhos de orejas cortas o de campo y otros pájaros.
Quenamari es parte del conjunto de lagunas superficiales y está cerca de la serranía del mismo nombre, que está protegida por la Ley Nacional 3479/2006. La laguna está protegida por la Ley Municipal 099/2015.
El incendio en Quenamari coincide con el Día Mundial de los Humedales, que se recuerda cada 2 de febrero, para resaltar su importancia biológica.
Los humedales son fundamentales para la vida y su preservación es una de las metas ecológicas mundiales, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU en el planeta pues es en esos territorios donde se reproducen cuatro de cada 10 especies animales del planeta.
Por eso, la gestión municipal y departamental debe jerarquizar la atención de estos espacios naturales a través de planes y campañas se educación para que la población valore el aporte que tienen para la continuidad de la vida y el equilibrio del clima.

















