Triunfo de la democracia
Los bolivianos reafirmaron el domingo su vocación democrática durante la jornada de elecciones subnacionales en las que el país renovó las autoridades más cercanas a la población: alcaldes, gobernadores, concejales y asambleístas departamentales, que son las que ven los problemas del día a día y sientan las bases para ciudades más dignas y más habitables.
Más de 7 millones de bolivianos le dijeron, nuevamente, sí a la democracia al respaldar con su voto a nuevos líderes políticos y también quitando su apoyo a varias autoridades, principalmente alcaldes, que intentaban buscar la reelección.
La voluntad del soberano se pronunció finalmente con un fuerte llamado al cambio, la transparencia y la lucha contra la corrupción.
A diferencia de lo que suele ocurrir en este tipo de elecciones donde los candidatos se esmeraban en ofrecer grandes obras, asfaltados, escuelas, hospitales y mercados; ahora, la población exige algo más: idoneidad, integridad y cero tolerancia a la corrupción.
No es una casualidad que la lucha contra este flagelo se haya convertido en la principal bandera de las nuevas autoridades. Un caso que retrata mejor esta situación es lo que ocurre en Santa Cruzde la Sierra, donde el alcalde saliente llevó una gestión muy cuestionada por presuntos malos manejos y el deterioro de la atención en los hospitales públicos.
La empatía que el candidato, y ahora alcalde electo, Manuel “Mamen” Saavedra mostró con el sufrimiento de las personas que peregrinan por atención médica en la ciudad más grande y con más desarrollo económico del país ha sido clave para que haya arrasado en las urnas.
Esa solidaridad con quienes más lo necesitan también es un indicador de que la población no siempre queda deslumbrada con puentes, distribuidores y otras grandes obras de infraestructura, sino que aprecia lo importante, aunque menos espectacular, como la salud.
Una de las principales promesas del alcalde electo de la capital cruceña es precisamente que “nunca más un cruceño dormirá en la fila de un hospital”.
Los resultados de Santa Cruz son una señal para todo el país: nos muestra que la gente está esperando autoridades más humanas, más cercanas y empáticas. Sí, las obras importan; pero, también el trato con calidad y calidez en la salud y los demás ámbitos en los que las alcaldías tienen contacto con la población.
El camino que espera a las próximas autoridades no será sencillo. Una vez que asuman se encontrarán con menos recursos para disponer y más competencias que atender.

















