Festejo en La Moneda e indiferencia en la calle: así recibió Santiago el fallo
El reloj marcaba las 11:50 del lunes en Santiago de Chile, cuando en el interior del patio de los Naranjos, en el Palacio de La Moneda, un centenar de funcionarios agitan banderas rojas, blancas azules, y corean: “¡CHI-CHI-CHI LE-LE-LE! ¡Viva Chile!”. El motivo: La Haya concluyó que Chile no tiene obligación de negociar con Bolivia un acceso soberano al mar.
En este escenario, repleto de abrazos y aplausos entre funcionarios y políticos, el presidente de Chile, Sebastián Piñera Echenique, descendió del comedor presidencial, acompañado de un equipo de 14 personas, con quienes desde las 10:00 se reunió para escuchar el fallo de La Haya, en inglés.
“Tal como lo hemos afirmado siempre, Chile nunca ha tenido ninguna obligación, ni la tiene hoy día, de negociar nuestro mar, nuestro territorio ni nuestra soberanía”, sentenció con voz firme. Tras ello, los asistentes entonaron el himno nacional y los vítores continuaron.
Reacciones en la calle
A diferencia de lo que ocurrió en Antofagasta, donde la población festejó el fallo favorable a Chile con cuecas, abrazos, banderazos y concentraciones; en Santiago la reacción fue opuesta. Los principales puntos de reunión para celebrar grandes acontecimientos, como son las calles Ahumada y Moneda, Plaza Italia y Plaza de Armas, registraron una jornada tranquila.
Transeúntes de la siempre transitada Ahumada comentaron que el fallo no estuvo dentro de sus expectativas inmediatas, debido a que la demanda marítima nació muerta.
Sentado en una banca de la Plaza de La Ciudadanía, colindante a La Moneda, Felipe Martínez, un joven chileno que estudia Pedagogía en Historia en la Academia de Humanismo Cristiano, enfatizó que ayer fue un día normal para muchos chilenos. Ello debido a que “o reina la ignorancia, el desconocimiento del tema o la indiferencia”. También lamentó que con este fallo, “la actitud de soberbia de Chile se elevará”.
Entretanto, Marcela González, otra ciudadana chilena que siguió en casa e dictamen, se trasladó hasta la Plaza de la Constitución para festejar.
Para Carla Delgadillo, una boliviana que desde hace ocho años vende jugos de frutas en las calles La Moneda y Ahumada, ayer fue un “día normal”. Explicó que la determinación de La Haya no afecta su trabajo.
Por su parte, Miguel Benavides, un chileno que vende diarios, golosinas y refrescos en la Plaza de Armas, dijo que la ausencia de manifestación en las calles radica en la confianza que siempre tuvieron sus compatriotas respecto de una sentencia favorable. Sin embargo, lo que sí le sorprendió fue la “contundencia del fallo”.
A unos pasos de este puesto de venta, otro comerciante, con cierta indiferencia, dijo: “Los tsunamis, terremotos y el fútbol nos agitan más que estos temas”.
Las calles de Santiago recibieron el fallo de la CIJ con cierta indiferencia
LARGA ESPERA DEL EQUIPO CHILENO
Previo al festejo y pasadas las 11:15 del lunes, cuando ya se conoció el fallo, el jefe de Estado felicitó al equipo que realizó la defensa de la postura nacional en el comedor presidencial.
“Finalmente, la Corte Internacional de La Haya puso los cosas en el lugar, donde siempre debieron haber estado. Así que: ¡viva Chile!”, dijo Piñera levantando ambos pulgares y poniéndose de pie junto a los asistentes en medio de aplausos y abrazos de la comitiva. Luego, Piñera tomó contacto con el agente de Chile en La Haya, Claudio Grossman.
Las Comisiones de Relaciones Exteriores también siguieron de cerca el fallo en pantalla gigante, con la trasmisión vía “streaming” desde La Haya.



























