Analistas ven que Paz irrumpe con el voto oculto y canaliza el descontento
La sorpresiva victoria del binomio del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Rodrigo Paz Pereira y Edman Lara Montaño, responden a un voto de castigo a los partidos tradicionales, al hastío ciudadano frente a la polarización y a la capacidad de conectar directamente con sectores sociales, especialmente en el occidente del país, coincidieron tres analistas.
El analista político Carlos Borth resaltó que el ascenso de Paz, de apenas un 11% en las encuestas a más del 30% en la elección, aún requiere un estudio detallado. A su juicio, la explicación no puede reducirse a frases fáciles como “renovación” o “cansancio de lo viejo”.
El dato clave, dijo, está en los contingentes de votos que antes se inclinaban por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y que ahora habrían migrado hacia el PDC. Municipios como El Alto, Achacachi o las provincias de Cochabamba podrían haber sido decisivos. “¿Por qué esa población decidió dirigir sus votos hacia Rodrigo Paz? Esa es la gran pregunta. Por ahora sólo tenemos hipótesis, no certezas”, advirtió Borth, a la espera de los resultados finales por municipio.
Para la socióloga María Teresa Zegada, el fenómeno es la visibilización de un voto disconforme que no aparecía en las encuestas y que se manifestaba entre indecisos, blancos o nulos. Para ella, la victoria de Paz tiene un doble significado: un rechazo al MAS y, al mismo tiempo, un castigo a la “vieja política” representada por Jorge Quiroga, Samuel Doria Medina o Manfred Reyes Villa.
A juicio de Zegada, Paz emergió “como un rostro disruptivo y renovador, acompañado de su candidato a la vicepresidencia, Edman Lara, quien aportó vínculos con sectores sociales y cercanía con la gente”. No obstante, advirtió que la dupla carece de un programa ideológico consistente: “Incluso hay contradicciones entre ambos, pero aun así lograron interpelar a una ciudadanía hastiada de la polarización y la guerra sucia”, sostuvo.
El analista Franklin Pareja sostuvo que el triunfo de Paz constituye un verdadero “terremoto político” que nadie anticipó. Según su lectura, la clave está en la captación del voto inconforme: ciudadanos que, cansados de la repetición de las mismas figuras en el escenario político, vieron en Paz una genuina renovación. El resultado fue particularmente contundente en La Paz, donde el candidato del PDC superó por más del doble a sus rivales y cuadruplicó al MAS.
Pareja recordó, sin embargo, que Paz no es un novato: ha vencido al MAS en seis procesos electorales previos. De cara al balotaje, anticipó que tanto Paz como Quiroga deberán centrar sus esfuerzos en mostrar propuestas concretas y equipos de trabajo sólidos, ya sin el factor de polarización frente al MAS.
Los tres análisis coincidieron que el ascenso de Rodrigo Paz combina factores estructurales y coyunturales: el desgaste del MAS, la fatiga de la población frente a liderazgos tradicionales, el voto oculto de sectores rurales y urbanos populares, y la construcción de una imagen de renovación. Lo que queda abierto es si ese capital político podrá consolidarse en la segunda vuelta.





















