Tragedia sin fin: Ocho municipios de Santa Cruz sufren por inundaciones
A cuatro días del desborde del río Piraí, hay familias que continúan aisladas, están sin electricidad, sin agua ni alimento. La lluvia persiste y perjudica los trabajos de evacuación y la entrega de ayuda humanitaria.
Los impactos del cambio climático golpean al país en un periodo del efecto del fenómeno de La Niña; en noviembre se registró una riada en el municipio cruceño de Samaipata; y el fin de semana se registró heladas en Vitichi, en Potosí.
En el departamento de Santa Cruz, los municipios afectados son El Torno, Porongo, Warnes, Colpa Bélgica, Montero, San Pedro, Sagrado Corazón, Cuatro Ojos y Santa Rosa del Sara.
El municipio de El Torno es el más afectado, enfrenta una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente. Tras el desborde del río Piraí, las intensas lluvias han dejado 21 muertos, desaparecidos y más de 600 familias afectadas, mientras la devastación alcanza hogares, comunidades y cultivos.
La cifra de fallecidos aumentó ayer de 20 a 23; una de las víctimas fue identificada como, Mario Pizarro; fue hallado atrapada entre troncos en la comunidad Bajo Piraí. Las labores de búsqueda continúan, con equipos de emergencia que luchan contra el terreno anegado y la difícil accesibilidad a las zonas más afectadas.
Rescates aéreos
Debido a que 11 comunidades permanecen incomunicadas, la evacuación de las personas se realiza principalmente por vía aérea. Al menos 420 comunarios fueron rescatados en los últimos días y trasladados a centros médicos para recibir atención por golpes y problemas de salud derivados de las riadas. Algunos pobladores; sin embargo, rechazan ser evacuados, dificultando las operaciones de ayuda.
Los helicópteros de la Fuerza Aérea y los equipos del COED realizan sobrevuelos continuos para llevar alimentos, agua, ropa y medicinas a las zonas aisladas. La protección de la vida se ha convertido en la prioridad inmediata, mientras los caminos terrestres siguen destruidos o intransitables.
El Hospital de El torno colapsó, no hay espacio para atención de pacientes; los damnificados llegar al centro médico con múltiples golpes, hipotermia y deshidratación.
Impacto en la agricultura
La tragedia también golpea la economía local. En El Torno, el 50% de la cosecha de cítricos quedó arrasada, afectando a productores de Monte Verde, Cafetalcito, Quebrada León y Playón. Cultivos y plantaciones fueron sepultados por agua, lodo y arena, dejando un panorama desolador para los agricultores y sus familias, que ahora esperan la asistencia de autoridades departamentales y nacionales.
Infraestructura colapsada
En Porongo, la situación no es menos crítica. La lluvia destruyó 350 kilómetros de caminos hacia 49 comunidades, dejando varias zonas aisladas sin agua potable ni electricidad. La falta de acceso terrestre obliga a depender de maquinaria pesada y vehículos especializados para habilitar rutas alternativas.
El alcalde de Porongo, Neptaly Mendoza, expresó su alarma por la crecida del río Piraí; mencionó que las comunidades en mayor riesgo son Agua Dulce, Espejillos y Nueva Palestina.
El director del Searpi, José Antonio Rivero, explicó que los trabajos de emergencia se complican por la saturación del suelo y las lluvias constantes, aunque descartó amenazas inmediatas a la zona urbana de El Torno. Aun así, se mantienen acciones preventivas en puntos críticos para evitar el colapso de ríos y defensivos.
Asistencia humanitaria
El Sedes ha solicitado donaciones de ropa en buen estado, alimentos ricos en proteínas, bebidas isotónicas y medicamentos. La asistencia busca cubrir las necesidades básicas de las familias damnificadas, mientras los equipos médicos atienden a más de 567 pacientes y coordinan la evacuación de los afectados.
Coordinación y desafíos
La emergencia exige coordinación constante. El COED realiza reuniones de planificación diaria y los sobrevuelos continúan operando 24 horas para garantizar la llegada de ayuda a las zonas más aisladas. Sin embargo, las lluvias persistentes, caminos destruidos y la resistencia de algunas personas a ser evacuadas complica los esfuerzos.






















