Cincos rasgos marcan las campañas electorales en el valle
De las muchas particularidades que emergen de estas elecciones subnacionales, al menos cinco llaman especialmente la atención: la improvisación en las campañas, la fuerte presencia de candidatos en redes sociales, la ausencia de carisma de los postulantes para “arrastrar” a la gente y el buen tino de algunos candidatos y sus equipos de mantener en pie la forma tradicional de llegar a los votantes en las calles y visitando pueblos.
Finalmente, otra marca de estos comicios es la ausencia de un discurso con carga ideológica. Ningún candidato ya habla de “derecha” o “izquierda”, o sus equivalentes.
Para Miroslava Fernández, periodista y politóloga, hay una crisis política en el país que está derivando en la crisis de los partidos políticos.
“Es por eso que tenemos candidatos que han tenido que diseminarse en diferentes partidos políticos, sin que las siglas ni las consignas ideológicas tengan predominancia”, dijo Fernández.
Improvisación
Desde las listas de candidatos incompletas y con errores que presentaron los partidos políticos a los Tribunales Electorales Departamentales para candidatos a alcaldes, gobernadores, concejales y asambleístas, hasta las denuncias de inhabilitación y las inscripciones a último momento, muestran la poca experiencia de los partidos en este proceso.
Para Fernández, muchos candidatos postularon de manera improvisada e incluso tuvieron problemas en el tribunal electoral con sus papeles. “Esto porque no tenían la experiencia política para poder ingresar “, aseguró.
Redes sociales
Ante el avance de las tecnologías digital y de información, en este momento no existe candidato en Cochabamba y en el país que no tenga presencia en la mayoría de las redes sociales.
Sin embargo, no es suficiente incluir fotos, videos y textos de campaña para arrastrar a los votantes, es necesario un estudio previo para llegar de manera eficiente a los potenciales votantes.
“Evidentemente los candidatos están recurriendo a redes sociales para difundir sus programas y promocionarse. Sin embargo, por su inexperiencia, muchos están cometiendo errores”, según Fernández.
Según la analista, hay candidatos que no han realizado estudios previos para publicar un video. “Tener un estudio no implican solamente tener un informe o plan de gobierno, también se debe tomar en cuenta la analítica y los datos que te arrojan las RRSS”.
Porque estos datos ayudan a afrontar un discurso para un determinado tipo de electorado o de tendencia.
“Por ejemplo, si una persona solamente está concentrada en ver gatos en una red social, le seguirá saliendo gatos. El candidato tiene que tomar en cuenta que debe estructurar un discurso hacia las redes”, aseguró la politóloga.
Si bien hay que conformar un equipo técnico muy bien estructurado. También es importante tener analistas y expertos en manejo de redes sociales.
Sin ideología
Contrariamente al debate polarizado que dominó los procesos anteriores en el país, especialmente en las últimas elecciones nacionales cuando los grandes bloques acusaban a unos de “comunistas” o “socialistas” y a otros de ser de la “derecha” o “fascistas”, en estas subnacionales tales discursos prácticamente desaparecieron.
La confrontación ideológica no existe como herramienta movilizadora en el nivel subnacional.
Para los analistas, el cálculo es evidente: los candidatos perciben que el electorado urbano y periurbano de Cercado está más preocupado por servicios básicos, seguridad ciudadana y empleo que por debates abstractos sobre modelos económicos o sistemas políticos. La etiqueta ideológica, lejos de sumar, podría restar.
La politóloga Miroslava Fernández acota que existen casos extremos en municipios rurales en los que militantes del Movimiento al Socialismo o afines al evismo figuran como candidatos de Unidad Nacional o la Alianza Libre .
Carisma
Un elemento notorio entre los candidatos es la ausencia de figuras con fuerte liderazgo o carisma. No emergen perfiles capaces de articular un proyecto departamental de largo plazo ni de generar entusiasmo transversal.
Predomina una oferta de candidatos técnicamente correctos en algunos casos, mediáticamente activos en otros, pero sin la capacidad de convocar a una audiencia que cautive masivamente.




















