CEB ve ataques en múltiples dimensiones a la familia
Al finalizar su primera asamblea anual, en Cochabamba, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) emitió un “mensaje al pueblo de Dios”, mediante el cual hace un llamado a proteger a la familia, frente a un “ataque multidimensional”.
En su mensaje, los obispos católicos del país señalan que la familia “es el regalo más precioso de Dios” y que la pareja de varón y mujer es la célula primera de la sociedad, escuela de virtudes, santuario de vida y patrimonio de la humanidad.
También, expresan su preocupación porque la familia “está siendo atacada en múltiples dimensiones: socioeconómicas, ideológicas, violencia, política e inseguridad y cultura del consumo y del descarte”.
Ante esa situación, señalan que es deber de todos proteger y acompañar a la familia en todas sus etapas.
Exhortan también a que los papás sean los primeros educadores de sus hijos y ejemplo de valores humanos y cristianos.
Asimismo, los obispos piden mantener la fortaleza frente a las actuales dificultades económicas y sociales. “No pierdan la esperanza: bajo la guía de Dios podremos salir adelante”, agregam.
También manifestaron que les duele profundamente constatar el avance del narcotráfico y la creciente violencia que afecta a las familias, comunidades y especialmente a los jóvenes.
“En estos últimos 10 años somos testigos de que se ha incrementado la violencia, trata y tráfico de personas, los sicariatos, ajustes de cuentas, aparición de grupos organizados que impactan negativamente en la paz social. A éstos, les exigimos coherencia con su condición de persona humana y ser testigos de vida y no de muerte”, dice el pronunciamiento.
Valores en la educación
La CEB manifiesta también que le preocupa la situación educativa y advierten la necesidad de recrear en ella valores, calidad y compromiso, formando personas íntegras.
Señalan que este proceso se inicia en la familia y continúa en las etapas educativas que son responsabilidad de toda la sociedad.
Llamaron a las autoridades que tienen la responsabilidad de acompañar a las instituciones educativas a responder de manera coherente, cooperando con las iniciativas de la Iglesia.
En su mensaje, los obispos destacan “los signos de esperanza que surgen en medio de la crisis: personas de buena voluntad, iniciativas solidarias y el deseo profundo de un cambio verdadero”.





















