Mánchester United doblega al Liverpool y se consolida
Londres
Un robusto Mánchester United se impuso ayer en Old Trafford a un impotente Liverpool por 2-1, merced a dos chispazos de Marcus Rashford, en el partido que subió el telón de la fecha 30 de la Premier League.
En la clasificación, los Diablos Rojos afianzaron su segundo puesto con 65 puntos, cinco más que los Reds (3º), pero aún lejos del Mánchester City, líder con 78 unidades.
El Liverpool, por su parte, ve amenazado su tercer puesto por el Tottenham (4º), que visitará hoy al Bournemouth (12º).
El conjunto local sumó su tercera victoria consecutiva en liga y afronta con optimismo su duelo del martes en octavos de final de la Liga de Campeones ante el Sevilla (0-0 en la ida).
Otro equipo que busca acceder a la próxima Champions, el Chelsea (5º), venció 2-1 al Crystal Palace (18º) y quedó a dos unidades del Tottenham, último equipo que clasificaría para el gran torneo continental.
El brasileño Willian (25), el hombre más en forma del equipo de Stamford Bridge, y Martin Kelly, con un tanto en propia puerta (32), dieron el triunfo a los Blues. Con el tiempo cumplido (90) el holandés Patrick van Aanholt acercó a los visitantes. Además, el West Ham (16º) cayó 3-0 ante el Burnley (7º), con doblete de Chris Wood, en un duelo marcado por los incidentes en el London Stadium.
Después del primer gol del Burnley, algunos aficionados invadieron el terreno de juego, antes de que el defensa James Collins les exhortase a abandonar el césped.
Uno de los aficionados fue incluso reducido y lanzado al suelo por el capitán de los Hammers, Mark Noble, furioso al ver que sus propios seguidores atacaban a su equipo.
Los otros goles provocaron más escenas violentas.
SANCIONES
West Ham, en el ojo de la tormenta
Los propietarios del West Ham dejaron el London Stadium en pleno partido, a raíz de los incidentes desatados sobre el césped y en las tribunas durante la derrota en casa ante el Burnley en Premier League (3-0), colocando al club bajo amenaza de medidas disciplinarias.
Pese a varias interrupciones, el partido pudo terminarse, colocando al West Ham en el lugar 16 de la Premier League, sólo dos puntos más que los equipos que en descenso.



















