Selección de talla baja al borde de la eliminación por no poder pagar tarjetas amarillas
A pocas horas de disputar la semifinal de la Copa América de Fútbol de Talla Baja, la Selección Boliviana enfrenta un obstáculo impensado: no cuenta con el dinero para pagar las tarjetas amarillas acumuladas, un requisito indispensable para habilitar a varios jugadores en el duelo decisivo frente a Argentina.
El portero de la selección, David Mamani, conocido por el apodo de “Lampe”, habló desde Paraguay y expuso la dura realidad que atraviesa el equipo. Aunque celebró emocionado la clasificación a semifinales —segunda vez que Bolivia logra instalarse entre los cuatro mejores del continente—, Mamani explicó que el plantel se encuentra “con el presupuesto al tope” y sin apoyo institucional.
“Estamos con los recursos bajos. No tenemos cómo pagar las amarillas, y si no pagamos, no jugamos. Necesitamos apoyo urgente”, lamentó.
El portero detalló que la delegación boliviana llegó a Paraguay por tierra, sin médico, sin apoyo logístico y dependiendo del trabajo voluntario de una fisioterapeuta que viajó por su cuenta. Recién tras los buenos resultados, empezaron a recibir pequeñas colaboraciones para cubrir necesidades básicas.
“No tenemos doctor, no tenemos apoyo. Vinimos con lo justo y una persona voluntaria nos ayuda. Estamos tratando de aguantarnos con lo poco que tenemos”, señaló Mamani.
Según explicó, cada tarjeta amarilla en el torneo cuesta alrededor de 200 bolivianos, y el equipo acumuló varias en los últimos partidos. El monto total necesario para habilitar a los jugadores clave ronda los 2.000 bolivianos (unos 200 dólares), cifra que hoy no tienen.
Pese a las dificultades, Mamani elogió la organización del torneo en Paraguay y destacó el crecimiento del fútbol de talla baja en la región. “Hay equipazos: Paraguay, Argentina, Chile, Colombia… Todos damos todo pese a que nadie tiene mucho apoyo”, comentó.
























