Nacional Potosí da el batacazo y se corona campeón de la Copa Bolivia
Nacional Potosí demostró que es el mejor equipo de la Copa Bolivia. Cuando perdió el sábado la primera final, en la Villa Imperial por 0-2, nadie daba algo por ellos, los censuraron, criticaron, mientras su rival, Bolívar ya se hacía de la idea de un nuevo título en sus vitrinas, aunque no era el esperado porque en el año de su Centenario querían el todos contra todos.
Pero, los jugadores de Nacional Potosí no bajaron la cabeza y esperaron el desenlace en La Paz con el cuchillo entre los dientes como no lo hizo Bolívar que seguramente ya se preparaba para dar la vuelta olímpica en el estadio Hernando Siles.
Leonardo Eguez, el entrenador de Nacional Potosí, el forjador de las ilusiones del cuadro potosino, sin embargo, había expresado su esperanza en el partido de La paz, porque creía en el rendimiento de sus jugadores en el campo de juego, “donde vamos siempre proponemos, esta vez no será diferente y vamos a salir a proponer, aunque respetamos al rival”.
Y, sus jugadores respondieron como esperaba el entrenador, salieron desde el primer minuto al campo de juego para llevarse por delante a Bolívar; así lo hicieron, de entrada, a los dos minutos, abrió la cuenta Willan Alvarez con una perfecta definición ante el sorprendido Carlos Lampe, quien ayer jugó uno de sus peores partidos.
Con una presión alta avasallante, no dieron tregua a Bolívar, que no despertaba de su sorpresa. Por eso no extrañó que llegara la segunda conquista de Saulo Guerra, la gran figura del partido, por el despliegue, talento y personalidad. A los 16 minutos ya estaba 2-0 a favor de Nacional Potosí. Los jugadores de Bolívar no salían de su sorpresa. Buscaron el descuento que llegó mediante Martín Cauteruccio, a los 30’, lo que le dio aire al equipo bolivarista, pero no era la noche celeste, porque lo mejor de Nacional Potosí vendría en el segundo tiempo cuando de la mano de Saulo Guerra y Pedro Azogue volvieron a tomar la iniciativa en el partido.
El propio Guerra se mandó un golazo, el tercero de Nacional Potosí a los 73’ con un remate de zurda marcó el 3-1, Lampe de nuevo parado no pudo hacer nada; el cuadro de la Villa Imperial volvió a marcar la diferencia y se avizoraba una definición en los doce pasos porque igualaba el resultado global (3-3).
En vez de que Bolívar se apodere del control del encuentro, fue Nacional Potosí el que tuvo más fuerza, y llegó Kevin Quiroz para anotar al cuarto de la noche en medio del alborozo de sus compañeros; con el tanto ya no se necesitaba más y Nacional Potosí estaba destinado a ser el campeón de la Copa Bolivia.
Bolívar ya no tenía fuerzas para nada, sólo para alguno que otro gesto de sus jugadores que fruto de la impotencia quisieron poner la pierna fuerte. Salió expulsado Azogue en Nacional porque no se corrió a la vehemencia con que jugaron los celestes, pero ni con un hombre más, Bolívar pudo anotar algún gol. El final de la historia, en el año de su centenario, no pudo ser peor para Bolívar que no pudo conseguir el premio consuelo que hubiera sido la Copa Bolivia, más allá de que los hinchas llegaron al estadio para un cierre con vuelta olímpica.























