Sube a 273 millones la cifra de menores en el mundo que no asisten a la escuela
La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) destaca en su Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2026 que pese a los esfuerzos realizados, el número de niños y jóvenes sin escolarizar “ha aumentado por séptimo año consecutivo, alcanzando 273 millones”, debido a una combinación de crecimiento demográfico, crisis y restricciones presupuestarias.
El estudio, que en esta edición analiza los progresos de la enseñanza en el mundo en materia de acceso y equidad, de cara a las metas establecidas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, muestra que el avance en la escolarización infantil se ha frenado en casi todas las regiones del mundo desde 2015, lo que implica nuevos desafíos para los estados, a fin de que “nadie se quede atrás”.
Destaca que uno de cada seis niños en edad escolar en todo el planeta está fuera del sistema educativo, y sólo dos de cada tres estudiantes terminan secundaria. Sin embargo, el organismo de Naciones Unidas señala que “muchos países están logrando avances significativos, lo que subraya la relevancia del contexto nacional a la hora de establecer objetivos y diseñar políticas”.
El Informe GEM de la Unesco de este año revela que cerca de 17 % de la población infantil vive en zonas afectadas por conflictos, lo que implica millones de menores sin escolarizar, los cuales no figuran en las estadísticas.
No obstante, los hallazgos del estudio también subrayan avances, pues con más de mil 400 millones de estudiantes en 2024, la matrícula mundial aumentó en 327 millones, es decir, 30 por ciento en la enseñanza primaria y secundaria desde 2000.
Agrega que dicha cifra también aumentó 45 por ciento en preescolar y 161 por ciento en los niveles media superior y superior. “Esto significa que cada minuto más de 25 jóvenes se suman a la escolarización”.
A lo anterior se suma que desde 2000, la tasa mundial de finalización de cursos aumentó de 77 a 88 % en primaria, de 60 a 78 en secundaria y de 37 a 61 en bachillerato. Sin embargo, advierte la Unesco, al ritmo actual de expansión, el mundo alcanzará 95 por ciento de finalización de la educación media superior hasta 2105.
El informe destaca también que desde 2000, la proporción de países con leyes de educación inclusiva se incrementó de uno a 24 %, mientras los que estipulan en su legislación que los niños con discapacidad deben recibir enseñanza en entornos educativos apropiados se elevaron de 17 a 29 %.
Oriente Medio: una
crisis educativa silenciosa
La Unesco señala con especial preocupación la situación en Oriente Medio, donde «las persistentes tensiones regionales han obligado a muchas escuelas a cerrar, privando a millones de niños de educación y exponiéndolos a un mayor riesgo de rezago». Las cifras de escuelas bombardeadas, como las 57 que ha documentado Teherán en Irán desde el inicio de la guerra, o las decenas de centros educativos dañados en Líbano y Gaza, son solo la punta visible de una catástrofe que dejará secuelas durante generaciones.
Las víctimas silenciosas: niñas y pobres
Pero la exclusión educativa no es solo consecuencia de las bombas. El informe de la Unesco identifica a las víctimas recurrentes de esta crisis silenciosa: las niñas, frenadas por normas discriminatorias, y los niños de familias pobres, incapaces de pagar los costos de escolarización. Son ellos los que engrosan las filas de los 273 millones de excluidos.
Aunque las brechas de género se han reducido globalmente, la situación en contextos de conflicto las agrava. Mientras en Nepal las niñas han llegado a superar a los niños en escolarización gracias a políticas de igualdad, en regiones como Oriente Medio o el Sahel, la guerra y la pobreza perpetúan el ciclo de exclusión.
























