Mientras la Policía indaga sobre otras denuncias de violación contra el párroco y sacerdote de Pojo, Lorenzo Antonio Flores Villarroel, detenido en la cárcel, los padres de la víctima (un menor de 16 años) y la población de ese municipio se mantienen entre la angustia y la zozobra ante la desaparición del adolescente desde el pasado 27 de agosto.