
BUSCANDO LA VERDAD
“Productores revelan uso de semilla de maíz transgénico de contrabando”, fue el impactante titular de una noticia en la que el presidente de la Cámara Agropecuaria de Pequeños Productores del Oriente, Isidoro Barrientos, informó que el 50% de la siembra de sus representados en Cuatro Cañadas –Santa Cruz, Bolivia– utiliza semillas de maíz genéticamente modificadas, por lo que instó a su legalización: “Este es el camino, hay que discutir la parte técnica, sino no hay plata que aguante y tenemos que ser competitivos” (El Deber, 21.9.17).
La solidaridad dignifica al ser humano cuando su ayuda se da sin ningún tipo de cálculo, bastando la satisfacción del deber cumplido. El perfecto acto de solidaridad radica en dar algo de sí esperando que quien lo reciba, mejore. Para ello, la persona necesitada debe estar dispuesta a ser ayudada, aunque no siempre ocurre esto pues la vergüenza, el orgullo o la autosuficiencia muchas veces le impiden recibir apoyo.
Nada podría resultar más providencial para un país cuyo crecimiento de su economía se desacelera, que se haga pública la posibilidad de nuevas inversiones que impliquen el poder producir más en algún rubro, ahorrar divisas por importación, generar más dólares por vía de la exportación y, con todo ello, un gran movimiento económico interno gracias a la creación de empleos dignos y sostenibles en el tiempo, que reporten buenos ingresos para los ciudadanos.
Diversas reacciones causó el anuncio del bajo crecimiento del PIB boliviano a marzo del 2017. Si bien el Ministro del ramo destacó el buen desempeño del motorcito de la demanda interna, mostró también su contrariedad porque otro motorcito —el de la demanda externa— hizo caer la previsión de crecimiento dado el pobre desempeño de los hidrocarburos, minerales y la industria exportadora, con lo que el 3,34% logrado hasta marzo resulta el más bajo en 7 años.
¿Por qué es tan importante entender el rol de las ventas externas? Porque si los dólares que ganamos por exportación no nos alcanzan para pagar lo que importamos, ello conspirará contra una mayor expansión económica
¿Cuánto crecerá la economía boliviana en la gestión 2017? El pronóstico del Gobierno decía que un 4,7%. Sin embargo, una voz autorizada afirmó hace poco que no se llegará a tal nivel, aunque se crecerá por encima del 4% (“Luis Arce: Crecimiento no será del 4,7%, pero superará el 4%”, El Deber, 11.8.17).
¿Avestruces de más de dos metros viviendo en el Altiplano? ¿Producción de bioabono a base de hoja de coca? ¿Desarrollo genético para la mejora del ganado ovino productor de lana y carne, y ganado bovino para la producción de leche? ¿Vermicultura —de gusanitos para hacer abono y fertilizar la tierra naturalmente— a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar? ¡Sí! ¿Dónde? En… ¡Kallutaca! (¿?).
El derecho de una persona termina donde comienza el derecho de otra y en una sociedad civilizada, las autoridades deberían hacer cumplir las leyes para impedir su menoscabo:
“Durante diez días hemos sido testigos de un bloqueo en la frontera con Argentina, tan absurdo como perverso, donde supuestamente más de mil personas que se dedican al tráfico ilegal de mercancías —lo que se conoce como contrabando hormiga, camuflado como tráfico fronterizo— paralizaron la zona. Hablamos de los Señores Bagalleros.
El problema no es de ahora pero hay que solucionarlo, pues de otra forma cada vez serán más los afectados. La delincuencia en el país se acrecienta y, pese a que se trata de un problema estructural, quien siempre termina “pagando el pato”, es la Policía Boliviana.
Se critica al policía –un ser humano como Ud. o yo, esposo, padre, hijo–, se lo insulta, se lo tilda de corrupto, pero… ¿da el Estado a la Policía las condiciones adecuadas para actuar? ¡Veamos!
Un doloroso hecho ocurrió el 13 de julio del 2017: vidas inocentes fueron segadas por el mal. Salieron de sus casas sin imaginar la fatalidad, se vieron en medio de un asalto con armas de grueso calibre, sufrieron la angustia como rehenes y escudos humanos frente a la acción policial y fueron inmolados en una infernal balacera nunca vista entre un puñado de maleantes y uniformados.

