
BUSCANDO LA VERDAD
Corría el 2006, cuando el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) publicó el libro Visión Bolivia productiva y exportadora, como un aporte a la Asamblea Constituyente instalada ese año para modificar la Constitución Política del Estado. La exposición del estudio, de casi 300 páginas, fue el 27 de febrero de 2007 en el emblemático Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia, en Sucre, habiéndose entregado allí, una tonelada de libros.
La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) organizó un Foro que, bajo el lema “El Futuro Posible”, reunió a cuatro candidatos a la presidencia del país, buscando en casi cuatro horas de diálogo, discernir un nuevo rumbo político, económico e institucional, en un contexto signado por graves preocupaciones como el alza de precios, el déficit en la balanza de pagos, la caída de las reservas internacionales, el crónico déficit fiscal, la crisis de combustibles, la falta de empleo, la alta informalidad y el futuro de la democracia.
El foro “Construyendo Nuestra Economía”, organizado por la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) y la Federación de Jóvenes Bolivianos, con el alto respaldo de Rejex, Cadex, CAO, CNI, Cadecocruz, Cainco, Cabotur y la Cámara Boliviana de Hotelería, concluyó con la firma de un solemne acuerdo con los representantes de cuatro fuerzas políticas que buscarán la presidencia en las elecciones generales, el 17 de agosto próximo.
Hace mucho tiempo, causó furor a nivel mundial un programa de televisión, en blanco y negro, titulado Ripley’s Believe It or Not! –en español, ¡Aunque Ud. no lo crea!– donde se abordaban temas curiosos recolectados en todo el mundo por el caricaturista, empresario y antropólogo estadounidense Robert Ripley: ¡Cosas sorprendentes, extrañas, extravagantes y, las más de las veces, increíbles!
El título de esta columna podría parecer llamativo, por decir lo menos, al no saber quién lo dijo, por qué y dónde se lo dijo. Así le parezca extraño, tan profunda invocación al Supremo Creador correspondió a Klaus Frerking Adad, Presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), quien, interpretando el sentir de su sector, inició y concluyó de esa manera un Foro que reunió a más de 500 dirigentes, productores y representantes de la sociedad civil.
Tremendo revuelo causó en el país el titular de una noticia originada en un medio de prensa internacional, indicando que Bolivia estaba bajo vigilancia por parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) ante el riesgo de hambruna. Dado lo alarmante del anuncio, la nota corrió como un reguero de pólvora en los periódicos, televisión, radios y redes sociales, dando lugar a preocupaciones y críticas, así como a un rápido desmentido por parte del gobierno.
La reciente trifulca arancelaria entre las dos primeras potencias económicas mundiales –Estados Unidos de América y la República Popular China– no podía pasar desapercibida, definitivamente, no solo por su severo impacto sobre el comercio internacional, sino también por las lecciones aprendidas que deberían asimilarse, en materia de comercio y diplomacia, más allá de la ideología, muy especialmente, si, tras las difíciles negociaciones entre estos países, diferenciados entre capitalismo y comunismo, pudieron llegar a un acuerdo para seguir comerciando entre sí.
¿Se ha puesto a pensar qué pasaría, si de un día para otro, Bolivia se inundara con millonadas de dólares? Lo más probable es que, al percibir el mercado una presencia sostenida de la divisa y las expectativas cambien apuntando a que la situación del país mejore, la gente optaría por vender sus dólares pensando que su precio bajará, porque la economía no es solo “numerología”, es “psicología”, también, y las expectativas juegan a favor o en contra dependiendo de la confianza (gobierno, políticas, economía, moneda).
Ahora que todo el mundo habla de los problemas que aquejan al país y sus posibles soluciones, se me ocurrió reflotar el documento Decálogo de temas críticos para la economía boliviana, que el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) lanzó en 2007 planteando al Gobierno acciones concretas para hacer del comercio exterior un instrumento para el desarrollo. Transcurridos dieciocho años, veamos lo acontecido.

