Día Mundial de la Justicia Internacional
La justicia es y seguirá siendo aún por mucho tiempo un tema central en Bolivia, tanto por los avances que se tengan en la legislación como por los problemas que se deben resolver.
Ayer, 17 de julio, se conmemoró el Día Mundial de la Justicia Internacional, instituido en 1998 con motivo de la aprobación del Estatuto de Roma por parte de 120 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Celebraciones como esa, son una ocasión propicia para recordar que el país es parte del entramado mundial de convenios y acuerdos que rigen las relaciones entre estados, garantizando en muchos casos el respeto de los derechos humanos e individuales
Uno de esos instrumentos del derecho internacional es el Estatuto de Roma, del cual Bolivia es signatario.
El Estatuto de Roma es el pilar de los principios universales que guían la administración de justicia en el mundo. De hecho, es el cimiento de la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya.
Esa corte se ha encargado de juzgar los crímenes más graves de transcendencia internacional, como el genocidio de la Segunda Guerra Mundial y los resultantes de la guerra de los Balcanes.
El objetivo de este día es solidarizarse con las víctimas de crímenes de lesa humanidad, genocidio y crímenes de guerra en el mundo. Además, de recordar que existe la necesidad de asegurar un apoyo al sistema de justicia internacional por parte de todos los estados que se han comprometido a velar por la justicia en el mundo y se han adherido a este instrumento internacional.
Además, de juzgar los crímenes más graves que se han cometido contra la humanidad, la justicia internacional busca promover una cultura de respeto por los derechos humanos y en contra de la impunidad, pues, la idea es que nadie que haya atentado contra otros en situaciones de conflicto y guerras se sienta inalcanzable para la justicia.
En Bolivia los espacios para la reflexión sobre la justicia son relevantes porque es un tema histórico que se debe resolver con urgencia.
Los retos incluyen la lucha contra la corrupción, la retardación de justicia, la falta de acceso y la necesidad de fortalecer la independencia judicial. Además, se enfrentan temas como mejorar el presupuesto y la calificación de méritos. Recordar la necesidad de asegurar un continuo apoyo al sistema de justicia internacional por parte de todos los Estados que se han comprometido a ello a través de la adhesión a este importante instrumento internacional.
La justicia internacional y sus instrumentos convencionales son un faro que guían a los países y a la humanidad en procura de lograr sociedades pacíficas y respetuosas de los derechos humanos.
No se trata únicamente de imponer sanciones; sino, más bien de generar una cultura de respeto a la vida, a las leyes, a la propiedad y al medio ambiente en todo el planeta.

















