MUJERES ALADAS
Lejos en la memoria histórica aeronáutica están los primeros vuelos en Lima (Perú) de la primera piloto boliviana que voló en ese país, pero además de la primera piloto mujer con licencia aeronáutica en Perú. Corrían los años 1921 a 1922, Amalia Villa de la Tapia fue la primera aviadora boliviana y del Perú, la tercera en Sudamérica en obtener licencia de piloto, puesto que su segundo brevete de piloto lo obtuvo en la escuela de Crotoy en Francia.
También fue una mujer creadora en esa su pasión entrañable por la aviación. Mientras estuvo en Buenos Aires, en 1931, fundó el primer club de planeadores llamado Jorge Newbery, con alumnos de la escuela de mecánicos de aviación Dornier, en honor al artífice de la aviación militar argentina. En Bolivia conformó el club de aeromodelismo estático Rafael Pabón, que lo impulsó durante casi 50 años. Es también autora de libros sobre la historia y la legislación de la aeronáutica boliviana.
Muchos años después irrumpiría la hegemonía masculina en la aviación nacional la Cap. Rosario Levy Sanjinés, una valiente jovencita que, a los 20 años, el 16 de abril de 1950 realizó su primer vuelo en solitario, con una duración de 30 minutos en un ágil avión Vultee BT-13-A Valiant con motor R-985-AN-1 de 450 hp de entrenamiento básico de propiedad del Aeroclub Boliviano.
A principios de la década de 1970, aparecería la figura rutilante de la Cap. Layda Koeller, copiloto de Martin 404, en arriesgadas operaciones de carga en tráfico nacional, comúnmente llamados aviones carniceros. Sin duda una mujer intrépida que marcó para siempre la diferencia en una actividad predominantemente masculina.
En las postrimerías del siglo XX, apareció Paula Urioste, luego tres mujeres con luz propia: Elisa Araujo, Silvana Beltrán y Patricia Claudia Castellón. Ellas formaron la primera pléyade de mujeres bolivianas de transporte de línea aérea. Elisa hoy vuela de copiloto de Boeing 737 en Fly Dubai; Silvana gerenta una empresa de negocios de aviación, y Patricia Claudia es piloto de Airbus A320 en LATAM con base en Lima, Perú. Todas estas mujeres pilotos bolivianas tuvieron y tienen sueños que no tocan tierra.
El siglo XXI, se abría esperanzador de grandes cambios, uno de ellos la incorporación de mujeres pilotos en los servicios nacionales e internacionales de transporte aéreo de pasajeros en tráfico de y hacia Bolivia, actividad con la que la cochabambina Patricia Claudia había soñado y preparado para enfrentar el gran reto.
La oportunidad no se pudo materializar por el cese de operaciones del Lloyd Aéreo Boliviano, pero Aerosur le brindó la oportunidad. Empezó su carrera como ingeniero de vuelo de las aeronaves Boeing B727, posteriormente fue promovida a copiloto de Boeing B737 hasta el cierre de operaciones de esta empresa. A los meses, se acogió a un llamamiento de LATAM donde evaluaron su capacidad, experiencia y conocimientos profesionales, pruebas que las venció sin mayor contratiempo, pues ella se formó con los parámetros de alta exigencia de las aerolíneas bolivianas de antaño. Rápidamente retomó su carrera profesional en Lima como copiloto del moderno Airbus A320, pronto fue ascendida a comandante de nave del mismo tipo de avión, sin duda un peldaño importante y de alta responsabilidad en la carrera de todo aviador, que asume con el más alto compromiso de hacer bien las cosas, con calidad y calidez humana además de alto profesionalismo.
Esto significa que la Cap. Patricia Claudia Castellón del Barco es la primera piloto boliviana en comandar aeronaves en tráfico internacional en el mundo, volando en destinos internacionales en toda América. No vuela hacia destinos fuera del continente porque estos aviones por su autonomía de operación están destinados para este tipo de tráfico, sin embargo, en sus altos sueños, como de todo buen piloto, está volar aviones más grandes, que vuelen más lejos y más alto.
Un dato interesante y curioso es que, el 31 de enero de 2021, comandó, por primera vez, un ágil y moderno Airbus A320 de LATAM desde Lima hasta Santa Cruz, un vuelo cargado de emoción, pues venía a su patria amada cumpliendo uno de sus anhelados sueños.
Hoy Patricia Claudia preside la Asociación Peruana de Aviadoras (ASPEAV), que aglutina a pilotos mujeres civiles y militares peruanas y extranjeras, residentes y en el exterior. Es una organización abierta a todas las mujeres pilotos de línea aérea y aviación general y militar del mundo. Este colectivo encara novedosos y desafiantes programas de promoción de la mujer en la aviación que merecen ser replicados en otros países y no solamente por organizaciones como la ASPEAV, sino por el propio Estado, como financiar la carrera de piloto de una mujer joven de escasos recursos económicos; reconocer como un estímulo y motivación a jóvenes mujeres que destacan en la aviación más allá de convenios interinstitucionales que ayudan a las asociadas con cursos y entrenamientos con descuentos especiales dentro y fuera del Perú.
Uno los resultados de su gestión como presidenta de la ASPEAV es que, mediante la Ley 31762, en Perú, se celebra el 6 de mayo de cada año el Día de la Aviadora Peruana, en honor a Carmela Combe Thompson, que en esta fecha en 1921 realizó su primer vuelo en solitario. Amalia Villa de la Tapia también voló en solitario y obtuvo la licencia de piloto el 15 de marzo de 1922.
Patricia Claudia encarna la figura de Amalia Villa de la Tapia. Cien años después de su proeza ella se eleva por el aire en función de comandante de nave en su moderno y potente avión. Recorre América entera, en alguna ocasión alguna pasajera boliviana pide saludarla y tomarse una foto porque le conmueve hasta las entrañas sentir ese acento cochalo en un vuelo internacional, ese amor boliviano en una mujer que vuela con luces propias. Y es que esta boliviana en el hermano Perú despierta simpatía y ofrece una sonrisa llena de carisma, amor y empatía. Un ejemplo de mujer boliviana, luchadora y brillante, digno de mencionar e imitar.
Paso a paso todo inicia con la ilusión de llegar cada día más alto, más lejos y a mayores destinos. Así es la vida de la capitán Patricia Claudia Castellón del Barco que se hizo comandante de Airbus A320 en LATAM asumiendo esta responsabilidad desde el 19 de mayo de 2018. Ella vuela con su avión a Bogotá, ciudad de México y La Habana hacia el norte; a Santiago, Antofagasta y Mendoza hacia el sur; a Rio de Janeiro, Sao Paulo y Buenos Aires hacia el este; entre muchos otros destinos en el conteniente.
Ella considera que es muy importante crear una comunidad de mujeres de apoyo mutuo en el ámbito de la aviación, liderar una asociación y ser parte de asociaciones internacionales, creciendo y avanzando profesionalmente como mujeres pilotos. Es algo que todos los países y líneas aéreas deberían apoyar, como proponer que el 15 de marzo de cada año se celebre en Bolivia el día de la aviadora en honor a nuestra primera piloto, la Cap. Amalia Villa de la Tapia. Además, propone que las pilotos civiles y militares de Bolivia se asociasen abriendo la organización a otras especialidades aeronáuticas, como técnicas en mantenimiento, controladoras de tránsito aéreo, encargadas de operaciones de vuelo y otras especialidades aeronáuticas.
(*) El autor es psicólogo y abogado, investiga y escribe la historia de la aviación boliviana.