HORÓSCOPO CHINO 2026 BAJO EL SIGNO DEL CABALLO DE FUEGO
Redacción OH! / Clarín
A partir del próximo 17 de febrero de 2026, el mundo ingresará oficialmente en el año chino del Caballo de Fuego, un sistema astrológico milenario que se basa en un ciclo de doce años, cada uno asociado a un animal.
En este sentido, la reconocida astróloga y escritora argentina Ludovica Squirru Dari, quien, en una reciente entrevista exclusiva con el periódico Clarín, adelantó que la humanidad se enfrentará a un tiempo de definiciones absolutas, pasiones desbordadas y desafíos que sacudirán el status quo.
Con más de cuatro décadas publicando su célebre guía espiritual anual, Squirru advirtió al medio argentino que la energía que se avecina es de una intensidad inusual. Si bien el Caballo ya posee una naturaleza impetuosa, la combinación con el elemento Fuego duplica su potencia, subrayó.
“Será un año de doble fuego, exaltado, apasionado, difícil de domar”, explicó la autora de Horóscopo Chino 2026: Caballo de Fuego. Bajo esta premisa, la astróloga sostuvo que “ningún signo estará del todo bien”. Sin embargo, en el complejo tablero del zodiaco oriental, algunos animales contarán con mejores herramientas para “cabalgar” la tormenta, mientras que otros deberán extremar cuidados para no quemarse en el intento.
Los privilegiados
Según detalló Squirru a Clarín, la clave del éxito en 2026 está en la afinidad energética. Aquellos signos que compartan el temperamento, los ideales o la resistencia del Caballo serán los que podrán capitalizar el caos para transformarlo en oportunidad.
El grupo de los más afortunados está liderado por el Tigre, el Perro, la Cabra y el Conejo. La experta señaló que estos signos poseen una conexión intrínseca con el regente del año, compartiendo “ideales, creatividad y espíritu aventurero”.
- El Tigre: Tras periodos de incertidumbre, este felino recuperará su fuerza vital y movimiento. El año le ofrecerá el escenario perfecto para salir del repliegue y volver a la acción.
- El Perro: Fiel compañero del Caballo en la triada zodiacal, encontrará puertas abiertas para materializar proyectos colectivos y fortalecer vínculos solidarios, áreas donde este signo suele brillar.
- La Cabra: Conocida por su sensibilidad artística, podrá utilizar el fuego del año como combustible para su creatividad, desplegando su faceta más transformadora.
- El Conejo: Aunque Squirru advierte que deberá cuidarse del “vértigo” y la velocidad que impone el Caballo, tendrá la oportunidad de reconectar profundamente con su intuición.
No obstante, la astróloga aclaró al diario argentino que “habrá momentos de brillo, pero no de descanso”. La energía del fuego impulsa, pero exige una administración sabia para no consumirse antes de tiempo.
Los signos en alerta
En la vereda opuesta, el pronóstico se torna más complejo para aquellos animales cuya naturaleza choca con la velocidad y la imprevisibilidad del Caballo. En su diálogo con Clarín, Ludovica Squirru identificó a la Rata, el Gallo y el Chancho como los signos que enfrentarán mayores desafíos.
“Para algunos será un tiempo de fricción, de accidentes, de conflictos emocionales o de pérdidas”, sentenció la especialista. El conflicto principal para estos signos radica en la falta de adaptabilidad ante una energía que no da tregua.
- La Rata: Acostumbrada a la estrategia y el control, sufrirá el choque contra la naturaleza imprevisible del año. Su necesidad de orden se verá desafiada por el caos del fuego.
- El Gallo: Este signo, que busca el reconocimiento y la estructura, tendrá la dura tarea de soltar sus rigideces si no quiere quebrarse ante la presión del entorno.
- El Chancho: Deberá prestar especial atención a su salud física y mental. Squirru advierte sobre posibles “oscilaciones emocionales” y desgastes si no se priorizan los tiempos de descanso.
La recomendación para este grupo es la introspección: “Cada uno deberá mirarse en su espejo personal y ver qué parte del fuego necesita apagar o transformar”, aconsejó.
Sin embargo, más allá de las predicciones individuales, la entrevista de Clarín resalta un mensaje de fondo que Squirru busca transmitir a sus lectores: el 2026 no es un año para la tibieza. “El Caballo no tolera la hipocresía ni las medias tintas. Todo lo que no esté claro saldrá a la luz”, afirmó. Esto implica un desafío mayúsculo para los perfiles más conservadores o mentales, que se verán obligados a adaptarse a una realidad vertiginosa.
Ludovica insistió en que no se trata de un año de “privilegios” gratuitos, sino de toma de conciencia. “Estamos viviendo un fin de ciclo en la humanidad. El Caballo de Fuego viene a sacudirnos, a obligarnos a definirnos”, reflexionó. En este contexto, el egoísmo no tendrá cabida, subrayó.
Como cierre de su análisis para el medio argentino, la astróloga aconsejó a los doce signos del zodiaco trabajar el equilibrio. La energía que se aproxima es indomable, sí, pero no necesariamente destructiva, “puede inspirar cambios positivos si se la canaliza con creatividad, solidaridad y coraje”, concluyó. En el año del Caballo de Fuego, la suerte no será cuestión de azar, sino de la capacidad de cada individuo para tomar las riendas y aprender a cabalgar sobre las llamas. ¿Estás listo?


























