Cholets ARQUITECTURA QUE REDEFINE EL ALTO
En las elevadas alturas de la ciudad de El Alto (La Paz, Bolivia), la arquitectura se convierte en una explosión de creatividad y singularidad. Desde los vibrantes colores de sus fachadas, hasta las formas extravagantes que desafían la gravedad, los cholets surgen como íconos de una nueva élite indígena en ascenso, destacando el éxito y la prosperidad de sus propietarios.
Estos edificios, una fusión de las palabras “cholo” (referente a indígenas bolivianos) y “chalet”, han evolucionado desde simples casas a superestructuras que desafían convenciones. Freddy Mamani Silvestre, el arquitecto detrás de más de 70 de estas edificaciones en la urbe alteña, ha dado vida a esta nueva tendencia.
Desde el famoso Crucero de Los Andes, con un enorme barco en su cima que da la impresión de navegar sobre la ciudad a más de cuatro mil metros sobre el nivel del mar, hasta estructuras inspiradas en personajes de películas, cada cholet cuenta una historia, una fusión entre tradición y modernidad, lo que convierte a El Alto en un lienzo donde la arquitectura se convierte en un medio para expresar la identidad en constante evolución de una nación.
Recorriendo sus calles, se vislumbran imponentes estatuas en sus fachadas, que rinden homenaje a icónicos personajes de películas, como Megatron, Iron Man o Bumblebee. Estas esculturas, elaboradas con fibra de vidrio y de aproximadamente unos ocho metros de altura, capturan la atención de los transeúntes con su magnificencia.
Además, se puede apreciar una réplica a escala de la mitad de la Estatua de la Libertad, mientras que en otro cholet se hace una representación de un ovni simulando un choque. Actualmente, el centro de atención es un edificio inspirado en la reconocida serie Los Caballeros del Zodiaco.
A pesar de las percepciones comunes, muchos de los propietarios de estos cholets no son magnates, sino nuevos ricos que han invertido sabiamente en estas construcciones que ahora se abren al público y ofertan servicios comerciales y de entretenimiento. Hay transportistas, comerciantes y mineros que demuestran su riqueza, generan más dinero y aseguran una cómoda jubilación.
No son solo fachadas llamativas, son estructuras multifuncionales que reflejan la prosperidad emergente. Cada nivel tiene un propósito específico y en la cúspide está el chalet del dueño, símbolo de estatus y orgullo cultural.
Uno de los más visitados es el Crucero de Los Andes o también conocido como el Titanic andino, propiedad de Víctor Choque, que se alza como una obra maestra de siete niveles, con un salón de fiestas exuberante y un hotel que refleja la riqueza cultural de Tiahuanaco.
La mente maestra detrás de muchas de estas representaciones es Ramiro Sirpa, un escultor cuyo taller ha dado vida a múltiples figuras para estos cholets. Ahora realiza un Cristo Redentor de 12 metros, un “dios egipcio” de casi cuatro metros y una virgen de siete metros para los “cholets”.
Estas estructuras coloridas y llenas de fantasía dividen opiniones. Para algunos, representan una fusión entre lo ancestral y lo contemporáneo, mientras que para otros, podrían parecer ajenas a la cultura indígena. Sin embargo, no se puede negar su impacto: transforman el paisaje urbano, generan curiosidad turística y desafían los estándares arquitectónicos convencionales.
Las fachadas siguen un patrón geométrico que otorga una abundancia de simbolismo y significado, aunque muchas veces no hay una intención filosófica detrás del diseño, sino un mero juego o un capricho, como usar personajes de cómics para marcar la identidad del edificio.
ATENCIÓN MUNDIAL
La nueva imagen que se va perfilando en El Alto no sólo ha llamado la atención de los medios locales. Sus creadores han sido entrevistados por periodistas de América y Europa. El boom “cholet” y luego la revolución “transformer” ha desatado en los últimos meses la curiosidad de agencias, como la española EFE, la estadounidense AP, la rusa RT, el diario británico The Guardian, el canal argentino del grupo Clarín, Metro, el ecuatoriano Ecuvisa, entre otros.
Que en una ciudad ubicada a 4.100 metros sobre el nivel del mar, sobre un árido suelo parduzco se erijan cientos de edificios de colores vivos y desafiantes sin duda resulta llamativo. Más si a ello le agregamos redes de teleféricos, pistas aeroportuarias e inacabables avenidas multiviales colmadas de un tráfico ruidoso y arbitrario. Sumémosle, además, complejos industriales y construcciones como la que será la terminal terrestre más modera y grande de Latinoamérica.
TURISMO
Los tours ofrecidos para visitar los cholets varían en precios, oscilan entre 150 y 800 bolivianos, dependiendo de los paquetes seleccionados. Estos suelen incluir transporte privado, un recuerdo andino, acceso a los cholets, un refrigerio y la compañía de un guía de turismo certificado.
El enfoque del tour es sumergirse en la historiografía que abarca desde la evolución de las simples casas de adobe hasta la majestuosidad de los palacios aimaras, explorando diferentes temas, como antropología, sociología, economía, historia, arquitectura y cosmovisión andina. Esta experiencia busca proporcionar una comprensión integral del fenómeno de los cholets en la ciudad de El Alto.
APOYOS
VALOR DE LOS CHOLETS
La construcción de estos singulares edificios oscila entre los 500 mil y los 2 millones de dólares.
MESSI CHOLET
La creatividad en El Alto no tiene límites y una prueba es el proyecto del arquitecto boliviano Iván Ferrer, quien construye un edificio de 10 pisos, que lucirá en su fachada la camiseta de la selección de Argentina de Lionel Messi, hecha de aluminio compuesto y vidrios, y que tendrá unos 30 metros de altura.
Ferrer contó a EFE que también tomará las formas hexagonales del balón de fútbol para replicarlas en la parte superior de la fachada, en la que habrá una Copa del Mundo de unos ocho metros de altura, hecha de fibra de vidrio y aluminio.
Los dueños del edificio son “hinchas” de la “scaloneta” y junto a Ferrer determinaron que esta era una buena forma de homenajear a los campeones del mundo.
Ferrer señaló que la edificación contará con un salón de fiestas cuya temática será los mejores “diez” de Latinoamérica, como Diego Armando Maradona, el colombiano Carlos el Pibe Valderrama, entre otros. También tendrá un restaurante y una cancha de fútbol con césped sintético.
“Hay personas que ya desean reservar en el nuevo salón de fiestas futbolero. Hay mucha expectativa”, comentó Ferrer.
La obra ya comenzó y se espera que en un par de años esté lista para su inauguración. Algunos hinchas quieren donar camisetas y otros objetos para que sean parte del edificio del “diez”.
DEMANDA
Las construcciones de cholets empezaron a multiplicarse a principios de la década del 2000, cuando la parte superior de estos estaba restringida al entorno de los dueños. Hoy destinan los primeros niveles a actividades comerciales. Existen cientos de cholets distribuidos en Villa Adela, Senkata, Villa Bolívar y 16 de Julio, barrios muy poblados al pie de la cordillera.