Alerta: La cobertura de vacunación en el mundo se ha estancado
El panorama global en vacunación infantil ha experimentado cambios significativos en las últimas cuatro décadas. Un estudio reciente que analiza datos de 204 países y territorios desde 1980 hasta 2023 revela un crecimiento sostenido en la cobertura de las vacunas básicas durante los años 80 y 90, seguido por un estancamiento y una caída preocupante a partir de 2010. Este retroceso se ha acentuado especialmente durante la pandemia de la Covid-19, que interrumpió servicios de salud esenciales en numerosas regiones del mundo.
Cobertura de vacunas: avances y retrocesos
Las vacunas contra enfermedades como la difteria, tétanos y tos ferina (DTP), sarampión y polio lograron durante décadas una expansión progresiva, alcanzando a la mayoría de los niños en numerosos países. Sin embargo, el estudio destaca que esta tendencia se desaceleró luego de 2010, con muchos territorios evidenciando tasas de vacunación estancadas o en descenso.
La llegada de la Covid-19 agravó esta situación, provocando la interrupción de campañas de inmunización, limitaciones de acceso a centros de salud y un aumento en el número de niños que no recibieron ni la primera dosis de ninguna vacuna, denominados “cero dosis”.
Según la OMS, en 2024, alrededor de 20 millones de niños en todo el mundo no estaban vacunados o lo estaban de forma incompleta. Además, el número de niños que no recibieron ninguna vacuna alcanzó los 14,3 millones, un aumento respecto de los 12,9 millones de 2019.
En Bolivia se declaró una alerta sanitaria a nivel nacional porque se están registrando muchos casos de sarampión. Sólo el 61% de los niños en el país recibió ambas dosis de vacunación, según datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas.
¿Quiénes son los niños ‘cero dosis’ y dónde están?
La investigación identifica que la mayoría de estos niños se concentran en zonas con conflictos armados, pobreza extrema y debilidades en los sistemas sanitarios, con énfasis en el África subsahariana y partes de Asia meridional y sudoriental. La exclusión social y las desigualdades económicas constituyen importantes barreras para la vacunación efectiva, aumentando el riesgo de brotes de enfermedades prevenibles. “La persistencia de altos índices de niños cero dosis representa una amenaza para la salud pública global, exacerbando vulnerabilidades en poblaciones ya marginalizadas”, destaca el estudio.
Vacunas emergentes y proyecciones al 2030
Además de las vacunas tradicionales, el estudio incluye datos sobre nuevas vacunas incorporadas en muchos países, como la neumocócica conjugada y la rotavirus. Aunque estas vacunas han mejorado la protección infantil, su cobertura sigue siendo desigual, reflejando desafíos adicionales en logística y recursos. Proyecciones realizadas sugieren que, sin una intervención reforzada, la cobertura de vacunas no solo continuará estancada, sino que podría empeorar, dificultando así el cumplimiento de objetivos globales de salud para 2030.
Claves para recuperar el terreno perdido
Los autores enfatizan la necesidad de fortalecer los sistemas de salud, implementar estrategias focalizadas para alcanzar a los niños cero dosis y superar barreras socioeconómicas y geopolíticas. “Invertir en la inmunización no es solo una cuestión de salud, sino un compromiso con la equidad y el desarrollo sostenible”, señalan. La coordinación internacional y el apoyo financiero son fundamentales para revertir la tendencia negativa y garantizar que ningún niño quede atrás.
Este exhaustivo análisis fue realizado por un amplio equipo internacional de investigadores con el soporte de importantes instituciones como la Fundación Bill y Melinda Gates y Gavi, la Alianza para las Vacunas. La publicación, titulada "Global trends and projections in childhood vaccine coverage, 1980 to 2023: analysis for 204 countries and territories" fue publicada en 2025 en la revista The Lancet.
Entre los autores principales figuran expertos reconocidos en epidemiología, salud pública y políticas de vacunación.


















